Protocolo de training autógeno… 27 de Mayo 2009. Managua, Nicaragua. Estamos en el mes de mayo inicio de la estación húmeda y calurosa, llueve diariamente a cántaros y con tormentas eléctricas. Esa mañana se interrumpió el fluido eléctrico, y decidí hacer entrenamiento autógeno para esperar el regreso de la electricidad. Había quedado en una posición incomoda en la hamaca con mi cuerpo asimétrico, pero decidí seguir, con la esperanza de mejorar mi estado ansioso, ( no pude trabajar en lo que había dispuesto). Rapidamente se instauro la pesantez. Era una mañana soleada, la hamaca estaba en la sombra , cubrí mis ojos con unas hojas de papel, para disminuir la luminosidad en mis ojos. La pesantez y el calor se generalizaron, comencé a sudar profundamente, mi frente sudaba copiosamente, me di cuenta que los apuntes que cubrían mis ojos se iban a mojar, pero quede inmóvil, en cierto modo indiferente, mis brazos estaban como paralizados, volví al reposo sentí una profunda calma, luego un soplo fresco en mi frente, creí por un momento que el fluido eléctrico había vuelto y que los abanicos se habían encendido, pero me di cuenta que era simplemente el soplo del fantasma en mi frente… Luego abrí los ojos y me dispuse a escribir la experiencia vivida… A los pocos minutos regreso la energía ( electricidad ), la experiencia me había cargado de fuerza y calma agradable, que duro todo el día. Desde Nicaragua Dr. Juan Herrera Salazar
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