Mañana vuelta al trabajo después de 3 semanitas de vacaciones, una de ellas de viaje en Cuba. Al nerviosismo por no saber que se va a encontrar uno a la vuelta (ingresos, consultas, cambios de personal) se le une el llamado síndrome-postvacacional, que de momento está siendo leve, pero que creo que me irá afectando a lo largo de la semana. Bueno, como se suele decir, todo lo bueno se acaba.