El Norwegian Mother an Child Cohort Study o MoBa es un estudio de cohorte del embarazo en curso que tiene como objetivo recoger muestras biológicas de la madre, el padre y el embrión para encontrar las causas de enfermedades de gravedad tanto en las madres como en sus pequeños.
Estos proyectos de investigación y análisis a largo plazo sobre las mujeres noruegas se basan en preguntas específicas sobre factores ambientales, medicamentos, nutrición, interacción genética y contexto socioeconómico para resolver cuestiones de salud materno-infantil.
Uno de estos proyectos reveló que los niños que nacen bajo cesárea tienen un riesgo incrementado de padecer asma a los tres años de edad. Este hecho se observó particularmente en menores sin tendencia hereditaria a padecer asma o alergias.
Para realizar el estudio sobre la relación entre el desarrollo de infecciones en las vías respiratorias, dificultades respiratorias y el asma en los tres primeros años de vida de los niños se utilizaron los datos de más de 37,000 participantes contenidos en el MoBa.
En este mismo análisis se realizaron los estudios comparativos entre los niños nacidos por cesárea planificada o por cesárea de emergencia y los niños nacidos por parto vaginal.
Los resultados que se obtuvo por el análisis revelaron que los niños que nacen por cesárea tienen un riesgo ligeramente más alto de padecer asma a los tres años de edad, si bien no tienen mayores riesgos de padecer otras enfermedades respiratorias frecuentes o crónicas. El incremento de este riesgo se observó con mayor frecuencia en los niños nacidos por cesárea y cuyas madres no presentaban asma ni alergias.
Cabe aclarar que, según los autores de este análisis el nacimiento por cesárea por sí solo tiene pocas probabilidades de aumentar el riesgo o las posibilidades de que el niño padezca asma. Los científicos de MoBa señalan que los niños nacidos por cesárea parecen presentar una vulnerabilidad subyacente, probablemente propiciada por alguna bacteria que en algún momento afectara a su flora intestinal y, por ende, a un desarrollo normal de su sistema inmunológico