Dejemos las cosas claras: las dietas milagrosas no existen,aunque en realidad, para ser más exactos, debemos decir que efectivamente existen,pero no funcionan, y lo que es aún más grave, pueden suponer un grave riesgo para la salud.
Estas dietas suelen limitar la alimentación, restringiendo de forma indiscriminada el consumo de hidratos de carbono y de grasas sin tener en cuenta factores como que existen ácidos grasos esenciales que no debemos dejar de consumir y que su consumo en la cantidad adecuada presenta efectos beneficiosos para el sistema cardiovascular.
Del mismo modo que no debemos dejar de ingerir hidratos de carbono ya que son la principal fuente de energía de nuestro organismo, y la fibra presente en los cereales integrales, en la fruta y en la verdura, ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre (tan importante en el caso de los pacientes diabéticos) y a evitar el estreñimiento.
Mi opinión es que la palabra "dieta" no debería ser sinónimo de "hambre".El objetivo debería ser comer alimentos saludables adoptando un nuevo estilo de vida. Comer de forma sana y equilibrada es una de las formas más eficaces de ganar energía y salud.