Según el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores en Argentina para disfrutar de los beneficios del ajo y no perder vida social lo mejor es aplastarlos y cocerlos ligeramente. Hasta ahora, la mayoría de investigadores y expertos de nutrición han supuesto que el mejor método de obtener los beneficios cardiovasculares del ajo era consumir los bulbos pequeños en su forma más natural: crudo. Cuando en realidad, según los descubrimientos del genetista de plantas del ARS Philipp Simon y sus colegas Pablo Cavagnaro, Alejandra Camargo y Claudio Galmarini es mejor cocerlos. Podéis leer todo el artículo aquí.
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