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LA AUTOESTIMA
Es una actitud que tenemos hacia nosotros mismos, es la evaluación que efectúa y mantiene comúnmente un individuo en referencia a sí mismo, es lo que cada uno piensa de sí y de lo suyo. Expresa una predisposición de aprobación o desaprobación e indica la medida en que un individuo se cree capaz; además, es un juicio de la persona sobre el propio merecimiento o valor como ser humano.
La autoestima, tiene un origen múltiple. En primer lugar, existe una predisposición genética, hay personas que tienen tendencias innatas a ver la vida de manera más positiva que otras, pero sin duda la autoestima tiene un alto componente producto de la influencia del ambiente, ésta se forma desde la infancia y a lo largo de nuestra existencia, de allí lo importante que son los primeros años. Los niños necesitan tres cosas fundamentales: una es sentirse seguro, es decir si tiene hambre, que puedan tener comida; o si tiene frio recibir abrigo, la otra es el afecto, la relación de cariño que se estable en especial con su familia y la tercera, es tener estímulos adecuados de acuerdo a su edad. Todo esto influye en definir las maneras que uno va adoptar a la hora de afrontar la vida, en ellos se va a forjar gran parte de nuestra personalidad. No significa que luego de esos años ya no habrá remedio, pues la vida depara experiencias que poco a poco, aunque con dificultad, pueden modificar estas fuertes tendencias a afrontar circunstancias de una forma u otra.
La autoestima, cuenta con dos aspectos interrelacionados, vincula un sentido de eficacia personal y un sentido de merecimiento personal, constituye la suma integrada de auto-confianza y auto-respeto. De tal modo, que tenemos dos componentes: La competencia y el merecimiento.
La primera se refiere a nuestros logros, eficacia personal, aspiraciones, muestras de influencia o de poder, es el componente conductual de la autoestima, es más fácil de medir y evaluar, cuando logramos nuestros objetivos, bien sea materiales o emocionales, nuestra autoestima se fortalece, en nuestra sociedad este aspecto es el que más se promueve, responde a la filosofía del “tener” aunque esto puede ser positivo en principio, cuando se concentra “sólo en la riqueza material” se puede convertir en un problema y el segundo componente es el merecimiento, que es un juicio de valor referido a la persona independientemente de sus logros, tiene que ver con el valor como seres humanos, con el respeto y la aceptación de nosotros mismos, cuando actuamos en función de nuestros valores y creencias; por ejemplo, cuando somos generosos, solidarios y agradecidos, de igual modo nuestra autoestima aumenta, este aspecto responde más a la filosofía del “ser”. De tal manera que la autoestima adecuada, es la búsqueda de un equilibrio entre los dos componentes, podemos decir entonces que la autoestima es según Mruck, Chris (1992) “el estatus vital de la competencia y el merecimiento de un individuo para manejar los retos de la vida a lo largo del tiempo”.
Existen varios tipos de Autoestima no todos son positivos o sanos, aunque muchas personas piensan que el sólo hecho de tener una autoestima aparentemente “alta” implica que todo está bien, cuando en realidad no siempre es así. Existe la denominada autoestima narcisista; estas personas se sienten con excesivo merecimiento y se evalúan a sí mismos como muy competentes, aunque esta evidencia no está confirmada por sus logros, porque tienden a exagerar los mismos, asumen actitudes de “grandiosidad”, son percibidos por los demás como engreídos, centrados en sí mismos, vanidosos, con frecuencia establecen relaciones utilitarias con las demás personas y tienen muy poca empatía (les es difícil colocarse en el lugar de los otros).
El segundo tipo, es la llamada pseudo autoestima, en este caso la persona es competente, con grandes logros, pero tiene una deficiencia en el merecimiento, piensan que la gente lo valora sólo por sus logros, parten del principio “cuánto tienes ,cuanto vales”, ésto distorsiona la experiencia y la conducta, son personas que constantemente están excesivamente preocupadas por sus logros (en especial los materiales), cuando las cosas no resultan a “la perfección” se sienten muy mal, tienen lo que se denomina ansiedad por “el prestigio o el status”. Son excesivamente competitivos, consumistas, con frecuencia cuando logran algo, al poco tiempo están insatisfechos y aspiran siempre más, por lo que el ciclo se repite.
El tercer tipo son las personas con baja autoestima, éstas tienen una serie de creencias sobre sí mismas que en su mayoría son falsas o medias verdades, pero que la persona las acepta sin verificarlas, son pensamientos automáticos, son conceptos auto-despreciativos como “no sirvo para eso, soy un inútil, nunca hago nada bien, todo el mundo está en contra de mí”, asumen actitudes rígidas e inflexibles, como el hecho de decirse “debiera gustar a todo el mundo, debiera cometer errores, no deberían criticarme”. Además, cuando tienen experiencias positivas se las bloquean, cuando expresa “fue un golpe de suerte, dices eso para complacerme”. En general, estas personas asumen con frecuencia actitudes que generan que los demás lo rechacen como son: tener mal humor, algunos son muy pasivos, tímidos, otros por el contrario son agresivos, tienen tendencia a ser perfeccionistas, controladores e hipersensibles a las críticas.
Fig. 31. Tipos de autoestima
El tipo más adecuado de autoestima es el que genera una fuerza motriz que activa la motivación, que inspira nuestra conducta, nos hace reconocer las capacidades que poseemos, y a la vez nos hace sentirnos valiosos, de allí la generación de energía, de fuerza activa. También, nos permite estar conscientes de nuestras limitaciones. La autoestima y el desarrollo personal se complementan entre sí; es imposible avanzar en el camino de la evolución humana sin una estima correcta y sin un crecimiento personal adecuado. Es un modelo de aceptación para el cambio, es el convencimiento de que uno es competente para vivir y merecer vivir.
¿Que caracteriza o identifica una persona con adecuada Autoestima? Es una persona ambiciosa sin ser codiciosa, poderosa sin ser opresora, auto afirmativa sin ser agresiva, inteligente sin ser pedante, humilde si ser servil y comprensiva sin ser idiota. Son personas que establecen buenas relaciones interpersonales, disfrutan de lo que hacen, con frecuencia les gusta su trabajo. Características básicas para tener un estado de bienestar subjetivo.
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