APRENDIENDO A VIVIR
LA TOMA DE DECISIONES EFECTIVAS.
“Una decisión rara vez es una elección entre lo correcto y lo incorrecto. En el mejor de los casos, es una elección entre lo que probablemente es correcto y lo que probablemente no lo es... O sea, significa correr un riesgo”.
Peter Druker
Todos los seres humanos, con mucha frecuencia, debemos tomar decisiones frente a problemas de diferente índole. Es un de los retos más importantes que debemos encarar los seres humanos, el hombre es el único animal que tiene conciencia de sus actos. Para resolver un problema, se hace necesario la toma de una decisión. Es decir, una acción en lugar de otra, abstenernos o tomar una iniciativa. La toma de decisiones, y su calidad, es una de las más importantes misiones de una persona o de un equipo. De hecho, un elemento importante para la evaluación de la gestión de un equipo, es la calidad de las decisiones que toma. Para que una decisión merezca tal nombre, es preciso que exista la posibilidad de elegir uno o varios cursos de acción, si uno escucha decir a alguien “no había otra elección”, quiere decir, que en términos absolutos, no se podía tomar decisión alguna.
Existe otra segunda característica que especifica lo que verdaderamente es una decisión: decidir es actuar, requiere el empleo de algunos recursos (tiempo, energía, dinero). El objetivo es lograr que los recursos comprometidos proporcionen un rendimiento adecuado. Otra característica es que una decisión acertada no debe tomarse como sinónimo de un buen resultado. Casi todo el mundo puede emprender una acción que conduzca a un buen resultado, pero si se quiere identificar a quienes toman decisiones con responsabilidad, fiabilidad y coherencia, ha de prestarse atención al proceso que precede a la decisión. También debemos distinguir entre qué es un problema y qué es una decisión. Un problema es algo cuya causa tratamos de descubrir; una decisión es la acción que emprendemos a fin de enfrentarse con esa causa.
Algunas decisiones son relativamente simples y generan muy pocos riesgos. Otras son más complejas y acarrean riesgos.
Ingredientes De La DecisiónEl arte de tomar decisiones está basado en cinco ingredientes básicos:
- Información:
ü Estas se recogen tanto para los aspectos que están a favor como en contra del problema, con el fin de definir sus limitaciones. l
- Conocimientos:
ü Si quien toma la decisión tiene conocimientos, ya sea de las circunstancias que rodean el problema o de una situación similar, entonces estos pueden utilizarse para seleccionar un curso de acción favorable. En caso de carecer de conocimientos, es necesario buscar consejo en quienes están informados.
- Experiencia:
ü Cuando un individuo soluciona un problema en forma particular, ya sea con resultados buenos o malos, esta experiencia le proporciona información para la solución del próximo problema similar.
ü d. Análisis y Juicio:
Evaluar el conjunto, las posibilidades. El juicio es necesario para combinar la información, los conocimientos, la experiencia y el análisis, con el fin de seleccionar el curso de acción apropiado. No existen substitutos para el buen juicio
DECALOGO PARA LA TOMA DE DECISIONES PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA
Disponemos de dos sistemas para la toma de decisiones, el racional o deliberativo donde predomina el análisis, la razón, el pensamiento y el sistema reflejo o el del “corazón” donde predominan las emociones, hay situaciones donde predomina uno u otro, pero la mayoría de las veces actúan interconectados, el Psiquiatra Gary Mathus (2004) de la Universidad de Nueva York plantea una serie de elementos que deben tomarse en cuenta para la toma de decisiones que permiten mejorar la calidad de vida
1. Plantee hipótesis alternativas. Ejemplo; voy a decidir comprar un automóvil, es útil plantearse las múltiples opciones que existen en el mercado o ¿Por qué no comprar una casa?
2. Reformule la pregunta: Observar la situación desde diferentes perspectivas los aspectos positivos y negativos
3. Recordar que la correlación no implica causalidad. Hay situaciones que pueden tener relación entre sí, pero que no son la causa una de otra, en ocasiones nos confundimos con las posibles causas de las situaciones. Por ejemplo alguien dice que la cantidad de palabras que tiene el vocabulario de una persona, depende del tamaño del pie, esto se basa en que los niños por lógica tiene los pies pequeños y a la vez tienen un vocabulario escaso, aunque esta correlación es verdad, la causa del escaso vocabulario de los niños no es debida al tamaño de los pies, sino al desarrollo del cerebro. Hay correlación pero no causalidad
4. Anticípate a tu propia impulsividad, debemos realizar compromisos previos, si nos planteamos por ejemplo, que a partir de determinada fecha, vamos a comer menos, es importante recordar que hay alimentos que nos cuesta dejar de comer por lo que tenemos que tener un plan B para manejar esa situación
5. No te limites los objetivos, estos no deben ser muy pequeños porque producen poca motivación pero tampoco excesivamente grandes porque pueden ser poco realistas.
6. No tomar decisiones cuando estemos cansados o bajo estrés, el sistema deliberativo que es fundamental en las decisiones necesita energía y cuando estamos en las situaciones anteriores esta es escasa
7. Hay que intentar ser racional, a pesar de que usamos los dos sistemas, él deliberativo y el reflejo o emocional, es importante que por un momento tratemos de utilizar solamente el racional.
8. Priorizar, esto es básico, cada uno de nosotros tienes su escala de valores, esta debe tomarse en cuenta
9. Tomar distancia de las cosas, colocarse en tercera posición; ya hemos explicado que cuando nos disociamos, disminuye la carga emocional y podemos ser mas objetivos
10. Tener presente que “ la felicidad está en la sala de espera”, esto implica que muchas veces nos sentimos felices antes de lograr el objetivo, (cuando es inminente) , vale decir es útil valorar el intento que estamos haciendo, porque en muchas ocasiones nos podemos sentir muy bien en los momentos previos antes de lograr el objetivo