APRENDIENDO A VIVIR
“La Naturaleza Humana”.
“Son las personas las que producen la excelencia, todas las grandes y pequeñas obras, ideas y productos, nacen de personas que en su actividad de crear, hacen posible la constante transformación del mundo” F. N. de Almeida
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? El misterio del origen del universo y de la vida ha sido tema central en la reflexión e investigación, desde hace mucho tiempo. La tradicional disyuntiva entre la creación divina por un ser superior y las explicaciones evolucionistas, aún hoy persisten y dependen en última instancia, de las creencias de la “Fe” de cada quien. Sin embargo, trataremos de reseñar algunos parámetros a la luz de las últimas investigaciones. Se plantea que el origen del universo tiene alrededor de 14 mil millones años, la tierra tiene unos 4.500 millones de años, hasta ahora solo se ha demostrado vida en nuestro planeta. Al comienzo la tierra era una “bola de materia fundida”, había volcanes por doquier, la atmósfera era de gases venenosos, se formaron las nubes y comenzó a llover por millones de años y se formaron los mares, estos cubrían las cuatro quintas partes del planeta. Nuestro bello y gran planeta evolucionó. Las materias orgánicas fueron atraídas de la atmósfera a los mares, se dice que en aguas poco profundas y cálidas, comenzó la vida, la luz solar se transformó y el proceso de fotosíntesis llenó la atmósfera de oxigeno vivificador. Según muchos historiadores, hace 7 millones de años, en el este de África hubo una gran sequía, esto obligó a nuestros antepasados simios a bajarse de los árboles. Hasta hace poco la mayoría de los científicos coincidían que la evolución era en esencia “sencilla”, en síntesis Los simios de cerebros más pequeños, fueron evolucionando, por los de cerebro mas grande, hasta hace 200 mil años que se transformó en el hombre moderno. Con las últimas investigaciones se ha demostrado que esta teoría estaba equivocada, la naturaleza experimentó de manera salvaje con la especie humana. Es decir, que no había una sola especie sino varias a la vez, conviviendo en el mismo entorno. Las pruebas revelan que se enfrentaron y sobrevivieron los más fuertes, los más inteligentes y los que tuvieron más oportunidad. Estos elementos nos ubican en el complejo y largo proceso de la vida, cada ser humano aunque tienen muchas semejanzas, es único, lo cual nos debe hacernos sentir orgullosos y afortunados del privilegio de estar vivos. El reto más grande de la psicología es tratar de abarcar todo lo que es la complejidad de lo que llamamos ser humano, viéndolo como un ser multifacético, al cual se le deben estudiar todas sus características simultáneamente, logrando así conjugar todas las teorías ya existentes. Toda vida mental, toda experiencia, todo fenómeno y toda percepción, consiste en totalidades organizadas o configuraciones que no pueden ser separadas, analizadas o descompuestas en partes o elementos (sensaciones, sentimientos, relaciones, etc.), que poseen su propia estructura unitaria y se rigen por sus propias leyes intrínsecas. Los seres humanos somos una unidad compuesta de varios elementos o dimensiones: la física, el cuerpo; la psicológica o mental, emocional o afectiva; asociada a los pensamientos; la social, relacionada con el entorno, el ambiente y además, la espiritual. Todos estos elementos están interconectados e influyen entre sí de una manera continua y recíproca. Por ejemplo, nuestro estado físico influye sobre nuestro estado emocional y mental o viceversa. Cuando tenemos una virosis a menudo nos sentimos mal físicamente. Pero también nos sentimos tristes, esto también repercute en nuestro aspecto social porque no podemos ir al trabajo o rendimos menos. Así mismo, cuando estamos deprimidos, lo cual es una alteración emocional, nuestras defensas físicas (sistema inmunológico) se debilitan y es más fácil contraer una virosis u otra enfermedad. También debemos destacar la importancia de la influencia social, por ejemplo, si una persona está desempleada o sus ingresos no le alcanzan para cubrir sus necesidades básicas, lo cual es un problema social, es fácil entender las serias repercusiones que esto tiene en el plano físico y psicológico. Pero, además de todo esto, existe un nivel espiritual, entendido no sólo como el criterio religioso, sino también plantearnos: ¿Qué hay por encima de mí o más importante que yo?, ¿mi meta suprema? De esta manera, si durante una enfermedad nos proponemos pensar positivamente, luchar o no rendirnos, este estado mental puede ayudar a mejorarnos o incluso a curarnos. Esta concepción sistémica nos permite tener una visión holística de la persona, de allí que la personalidad no es más que la organización dinámica de factores biológicos, psicológicos, sociales y espirituales que caracterizan a un individuo. Siempre debemos tener presente esta premisa para poder entender adecuadamente la complejidad de la conducta humana.
Los seres humanos somos gregarios, necesitamos vincularnos con los demás, vivir en grupos, en sociedad; llevarse bien con los otros no es algo con lo cual se nace. En esta interacción influyen múltiples factores, como la cultura, la clase social a la que se pertenece, la familia, los amigos, las instituciones, las experiencias personales y los conocimientos adquiridos. A la influencia de todos estos factores es lo que se conoce como socialización, que no es más que el aprendizaje de las reglas y los principios de la vida social.
DR DAVID FIGUEROA MEDICO PSIQUIATRA TALLER “MANEJO DE CONFLICTOS DE PAREJA” FECHA: SABADO 15 DE OCTUBRE INFORMACION E INSCRIPCIONES POLICLINICA DEL SUR TLF 0283.242O436-04120935893-04265184990
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