APRENDIENDO A VIVIR “La infidelidad, Mitos y Realidades" “Si tienes que cuidar a tu mujer; es que todavía no es tu mujer” Facundo Cabral
En las relaciones de pareja es la primera causa de separación o divorcio, con frecuencia destruyen la confianza de los enamorados y los pilares sobre los que se cimienta una relación. Cuando se produce la infidelidad, pensamos que es por un motivo importante, una situación insostenible dentro de la pareja o por un gran amor. Sin embargo, la mayoría de las veces es por situaciones más banales. La infidelidad no significa necesariamente ruptura, en muchos casos, la pareja logra superar el trance basándose en el perdón, promesas renovadas o nuevos compromisos. En otros casos la pareja se rompe indefectiblemente con el argumento de la imposibilidad de continuar confiando en la persona que faltó a sus votos o por temor a la repetición del comportamiento. La fidelidad es una de las bases sobre las que se construyen la inmensa mayoría de los matrimonios y de las parejas que mantienen una relación estable, uno de los problemas es que el concepto de fidelidad, raramente se establece de forma explícita y clara. Muchas veces no se precisan con exactitud los comportamientos que son permitidos para cada uno en la relación de pareja. Se dan por supuestos, es decir, se establecen de de acuerdo con elementos como las costumbres y suposiciones de las familias de origen o del contexto social de cada cual. Algunos autores consideran la infidelidad como “una relación sexual, romántica o emocional que viola el compromiso exclusivo con la relación de pareja”. Otros autores incluyen otros elementos como la traición en temas de la economía de la pareja, como por ejemplo, dilapidar el dinero común. Por ello, puede que lo que es infidelidad para el traicionado no lo sea para el que ha sido infiel. Por ejemplo, el uso de pornografía puede ser considerado normal por el marido, mientras que la mujer lo considera una traición porque él está pensando en otras mujeres en lugar de en ella. En consecuencia, es importante evaluar en cada caso lo que significa infidelidad para cada miembro de la pareja. La infidelidad es el hecho de que, en general, se da en secreto, el secreto es un aspecto que implica traición a lo pactado tácitamente y es un elemento importante a la hora de romper la confianza necesaria y básica sobre la que se establece la relación de pareja
La infidelidad es vivida como una de las peores traiciones que enfrenta la pareja y en general se piensa que el infiel es el culpable, sin embargo, la infidelidad es sólo el resultado de las crisis de pareja y ésta no es sólo sexual pues el cónyuge infiel buscará aspectos que su pareja no le brinda y estos pueden ser intelectuales, sexuales, físicos y emocionales. La infidelidad no es cosa de pareja sino de uno mismo, se produce por una falta de autocontrol y por no saber evitar a tiempo situaciones comprometidas. El hombre en nuestra cultura lo ha hecho con más frecuencia, pero hoy la mujer también es infiel y con una incidencia mayor de lo que por alguna razón no encuentra en casa. Consecuencias psicológicas de la infidelidad: · Una de las primeras reacciones de la persona engañada son ideas repetitivas (rumiaciones) acerca de lo ocurrido, que pueden llegar a ser tan abrumadoras e incontrolables que pueden interferir en la concentración y en la capacidad de llevar a cabo el funcionamiento diario normal. Otra de las respuestas más importantes asociadas al descubrimiento de la infidelidad es el cambio en la forma de ver al infiel y la relación de pareja, se quiebra la confianza tanto en esta pareja como en otras futuras llegando a no sentirse seguro en una relación, también se deteriora la capacidad de predecir y enfrentar el futuro. · Pueden darse reacciones de agresividad del traicionado, generando violencia contra la pareja o contra el tercero. · Es común la evitación del infiel, llegando a la separación inmediata; como una evitación del sufrimiento producido por la infidelidad y del que supone la interrelación en esas circunstancias. · Otras reacciones conductuales que pueden aparecer son: una hipervigilancia, los celos se intensifican, para conseguir la seguridad de que la relación se ha acabado, la realización obsesiva de preguntas indagando en lo que ha pasado, y una comunicación con índices muy altos de agresividad. · Emocionales: el sufrimiento emocional es enorme. Aparecen sentimientos de rabia, de ridículo, depresión, ansiedad, sentimiento de ser víctima de alguien muy querido. ¿Por qué sucede la infidelidad?
Existen muchas razones probablemente tantas como personas hay. Pero generalmente la infidelidad indica un deseo interno de cambio. Algo en la vida o relación de la persona no marcha bien y la infidelidad se convierte en el desencadenante del cambio.”Las aventuras” no son solamente un asunto de sexo, de hecho, cualquier actividad íntima entre dos personas que produzca una brecha en la confianza en la pareja constituye una aventura. La mayoría de las razones entra en una de cuatro categorías: · Cuando un miembro de la pareja siente cierta insatisfacción con la relación. La aventura es una manera inconsciente de llevar la atención al problema y sacar los problemas a la luz. · Cuando se utiliza un aventura amorosa para salir de una relación. En vez de afrontar el hecho de que una relación no está funcionando, la infidelidad fuerza la ruptura. · La emoción de la aventura. La naturaleza ilícita de una infidelidad supone una subida de adrenalina. Si añadimos a esto la excitación del sexo con alguien nuevo y los escarceos románticos de una relación nueva, puede parecer irresistible. · Algunas personas encuentran difícil comprometerse a una sola persona; se sienten agobiadas por la monogamia y el miedo a poner todas sus emociones en la misma cesta. Tener una tercera persona en escena puede proporcionarles una salida para las emociones difíciles. El perdón Una de las maneras de superar una crisis de pareja producto de la infidelidad, es el proceso de perdonar lo ocurrido, el cual tiene varias etapas, consiste en un cambio de conductas destructivas voluntarias dirigidas contra el que ha hecho el daño, por otras constructivas, es preciso dejar de pensar en las conductas destructivas; pero esforzarse en dejar de pensar en algo voluntaria y conscientemente lo único que consigue es incrementar su frecuencia solamente un pensamiento consciente y voluntario más importante podrá sustituirlo. En consecuencia, para perdonar, es preciso comprometerse, por el propio interés, con el pensamiento de querer lo mejor para esa persona, aunque sea solamente que recapacite y no vuelva a hacer daño a nadie o deseando que le vaya bien en la vida. Si el proceso de perdón se hace adecuadamente, se modificarán en consecuencia, los sentimientos hacia el ofensor, por eso, perdonar no es contingente con la reducción o cese total de los pensamientos o sentimientos “negativos”; no es un estado afectivo o una condición emocional ni una colección de pensamientos y sentimientos; perdonar es una conducta libremente elegida de compromiso y determinación. Mitos sobre el perdón · El perdón no incluye obligatoriamente la reconciliación. Esta es un proceso de dos, mientras que el perdón es un proceso personal. Por tanto, el perdón no supondrá nunca restaurar la relación con alguien que con mucha probabilidad pueda volver a hacer daño. A menos que exista una real y sincera actitud de cambio · No implica olvidar lo que ha pasado. El olvido es un proceso involuntario que se irá dando, o no, en el tiempo. Solamente implica el cambio de conductas destructivas a positivas hacia el ofensor. · No supone justificar la ofensa que se ha recibido ni minimizarla. La valoración del hecho será siempre negativa e injustificable, aunque no se busque justicia o se desee venganza. · No se trata tampoco supone obligatoriamente levantar la pena al ofensor y que no sufra las consecuencias de sus actos. Para que se dé la reconciliación es preciso que el ofensor realice una restitución del daño que ha causado. · Perdonar no es síntoma de debilidad, porque no se trata de dar permiso al otro para que vuelva a hacer daño, sino que se puede perdonar cuidando de que no nos hagan daño de nuevo. es un proceso continuo que se puede ir profundizando y completando a lo largo del tiempo.
El perdón es uno de los elementos fundamentales de muchas religiones y movimientos espirituales. Cuando en el proceso de perdón son los dos los que intervienen, el conocimiento de lo que ha ocurrido es un proceso conjunto de la pareja, el infiel ha de explicar qué, como, cuando, donde, por qué, etc. Para hacerlo, es necesaria por su parte de una preparación importante, para poder aceptar la rabia del otro y poder contestar de forma verídica y asertivamente. Por parte del traicionado es conveniente que tenga la suficiente tranquilidad para poder hacer las preguntas centrado en los hechos y en sus sentimientos y no en la descalificación del infiel, aunque este tiene que aceptar las reacciones emocionales asociadas al dolor que ha causado.
El proceso contempla los siguientes pasos: · Reconocer que lo que hizo causó daño u ofendió al otro · Sentir de verdad el dolor del otro· Analizar su propia conducta · Pedir perdón explícitamente al otro. · Restituir el daño causado · Definir un plan de acción para que no vuelva a ocurrir. · Comprometerse con reconstruir la pareja.Perdonar en última instancia significa renunciar a nuestro derecho de castigar al otro por su conducta, para ello el primer paso consiste en dejar de hacer conductas destructivas abiertas y explícitas (como cesar de buscar venganza o justicia, quejarse a todo el mundo, etc.) o encubiertas e implícitas (como desear conscientemente mal al agresor, rezar para que le pase algo malo, rumiar el daño que se ha recibido, etc.). El segundo nivel es hacer conductas positivas hacia él, completando el perdón se llega a poder restaurar la confianza en él agresor.
- La fase de montaña rusa, en la que se dan tormentas emocionales.
- La fase de moratoria en la que se reflexiona sobre lo ocurrido y se trata de entender. Sin que desaparezcan las reacciones emocionales, se trata de buscar el significado a lo que ha ocurrido.
- Construcción de la confianza. Reconstruir la confianza implica volver a retomar la relación, tomar la responsabilidad de lo ocurrido, reasegurar el compromiso, incrementar la comunicación y el perdón. Recordar que la confianza no se recupera solo con control y vigilancia hacia el otro.
- La reconciliación y reconstrucción de la pareja, con la precisión y la puesta en marcha de las nuevas características de la relación y el establecimiento de los métodos de control para su cumplimiento y el proceso de restablecimiento del vínculo y el amor en la pareja.
. DR DAVID FIGUEROA MEDICO PSIQUIATRA TALLER “MANEJO DE CONFLICTOS EN LA PAREJA” SABADO 29 DE OCTUBRE INSCRIPCION E INFORMACION POLICLINICA DEL SUR TLF0283 2420436-04120935893-04265184990 CUPO LIMITADO CONSULTAS PREVIA CITA www.portalesmedicos.com/blogs/drdavidfigueroa
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