APRENDIENDO A VIVIR “LA MUERTE Y SUS ENSEÑANZAS” “La tragedia de los seres humanos es tener que morir…….sin querer morir” Miguel de Unamuno El significado de la vida está muy relacionado con nuestra apreciación sobre la muerte, este es un tema tabú para la mayoría de la gente, desde pequeños aprendemos a negarla o a vivir aterrorizados ante ella, preferimos no hablar del tema porque pareciera que al mencionarlo estaríamos de alguna forma mágica atrayéndola, sin embargo es una realidad, todos sabemos que ese es nuestro destino final, todos los días en el mundo mueren alrededor de 150.000 personas, pero cada vez que le sucede a un conocido o algún familiar nos resistimos pensamos que es una injusticia y nos preguntamos ¿por qué a mí? Pero lo hermoso de la vida es que cada día nacen unos 250 mil niños, como dice Rubén Blades “maestra vida te da y te quita…. y te quita y te da”. Las grandes religiones incluyendo el cristianismo, expresan que la muerte no es el final, transmiten la idea de alguna clase de vida futura, sin embargo la mayor parte de nosotros imaginamos que esta vida es lo único que existe, esta concepción tiene un importante impacto sobre nuestro sentido de la vida. En los últimos años muchos filósofos han planteada que no deberíamos preocuparnos mucho por ¿que pasa? después que uno se muere, sino que lo importante es preocuparnos por nuestra vida actual, si de verdad nuestra manera de vivir es la mejor y si en nuestro transito por el planeta hacemos el máximo esfuerzo por ser felices, no debemos olvidar que cada día que pasa “nos estamos yendo un poco” y el tiempo de vida es corto. Se han realizado múltiples investigaciones como las de la Psiquiatra Elizabeth Kluber Ross (2000) sobre las personas que han tenido enfermedades graves y luego se han recuperado, este contacto cercano con la muerte las transformo en mejores personas, menos egoístas, mas compasivas, de lo cual se deduce que pensar en nuestra muerte, no es negativo por el contrario nos ayuda a valorar más la vida y a apreciar a las personas con las que convivimos, es decir que puede ser útil pensar en ella de una manera constructiva, estando sanos. Esta autora entrevisto también a miles de personas con enfermedades terminales a punto de morir y les pregunto ¿Si pudieses volver a vivir que cosas harías que antes no hiciste? Las respuestas fueron diversas pero llama la atención que las personas no contestaron “me hubiese gustado tener un mejor carro o tal o cual casa” que regularmente son las principales preocupaciones de mucha gente. Las personas respondieron con más frecuencia, dos cosas, la primera que asumirían más riesgos, harían más cosas, utilizarían mejor su tiempo, de allí la enseñanza de lo necesario de hacer una revisión de nuestra manera de vivir y dejar de lado las pequeñeces, las preocupaciones exageradas por las cosas banales, vivir cada minuto con intensidad, cambiar, hacer cosas nuevas y la segunda respuesta fue que a las personas, les gustaría irse en paz con sus semejantes, esto tiene que ver con la capacidad de perdonar, la gratitud. El perdón es una expresión sublime de amor, pero no hablamos de ser tontos y dejarnos engañar, sino entender que no somos perfectos, que todos cometemos errores, es renunciar a nuestro derecho de castigar al que nos hizo daño por el amor que le tenemos, es absurdo romper las relaciones con las personas que amamos en especial con los familiares, los verdaderos amigos, por nuestro orgullo o vanidad, recordar que los resentimientos, los deseos de venganza son un “veneno” que nos obstaculiza ser felices, el perdonar nos libera y permite reconstruir nuestra relaciones. Estas reflexiones nos llevan al hecho de aprender y sacarles provecho a la experiencia de la muerte. Tal como plantea Sogyal Rimpoche (1992) “quizás los únicos que de veras comprenden cuan preciosa es la vida son aquellos que conocen su fragilidad “. Esto queda reflejado en una antigua parábola budista, que nos enseña a afrontar la muerte con ecuanimidad: “Un monje tenía siempre una taza de té al lado de su cama. Por la noche antes de acostarse la colocaba boca abajo y por la mañana le daba vuelta, cuando un aprendiz le pregunto, el porqué de esa costumbre, el maestro le explico que cada noche, vaciaba simbólicamente la taza de la vida, como signo de aceptación de su mortalidad. El ritual le recordaba que aquel día había hecho cuanto debía y por lo tanta estaba preparado en el caso que le sorprendiera la muerte. Y cada mañana ponía la taza boca arriba para aceptar el obsequio de un nuevo día”. Esto también lo expresa un poema hindú (anónimo) APROVECHA EL DIA
Observa bien este día Pues es la vida La verdadera vida de la vida En su breve transcurso Están todas las verdades Y realidades de la existencia La alegría del crecimiento El resplandor de la acción Ya que el ayer es solo un recuerdo Y el mañana solo una visión Hace de cada ayer, un recuerdo de felicidad Y cada mañana una esperanza Observa bien entonces este día
DR DAVID FIGUEROA MEDICO PSIQUIATRA TALLER “MANEJO DE LOS CONFLICTOS EN LA PAREJA” SABADO 12 DE NOVIEMBRE INFORMACION E INSCRIPCIONES POLICLINICA DEL SUR- CUPO LIMITADO 0283-2420432-04265184990-04120935893
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