APRENDIENDO A VIVIR
“CONVIVIR CON LOS ADOLESCENTES”
“La juventud es la edad del crecimiento y del desarrollo, de la actividad y de la viveza, de la imaginación y el ímpetu”.
José Martí
La adolescencia es un período de transición entre la niñez y la edad adulta, caracterizada por una serie de cambios, muchas veces bruscos, que exigen la adaptación no solo del individuo sino también de las personas que le rodean. Convivir implica vivir en compañía de otro u otros, efecto de acompañar, sociedad o junta de varias personas unidas para un mismo fin.
Uno de los aspectos básicos en la relación con los adolescentes, son las creencias que tenemos sobre ellos, estas pueden ser limitantes, lo cual dificulta dicha relación, estas se manifiestan el algunas expresiones como:
“Todo lo haces mal”
“Siempre te equivocas”.
“Es mi casa y eres mi hijo, y mientras siga viviendo aquí, harás las cosas como yo diga”
“Eres el causante de mi sufrimiento”
No debemos olvidar que el lenguaje es muy poderoso porque afecta directamente nuestros pensamientos que están ligados a nuestras emociones. Si alguien me dice: “Todo lo haces mal” o “siempre te equivocas”, automáticamente construiré una imagen mía haciendo las cosas mal y equivocándome y eso tendrá una repercusión en mis emociones. Estas emociones negativas afectarán mi ánimo, mi autoestima y mis capacidades.
Entre los cambios biológicos más importantes en esta edad, esta la inmadurez del lóbulo frontal del cerebro, La secuencia del desarrollo de las funciones cerebrales puede explicar varios de los comportamientos que pueden observarse en los adolescentes:
Los hace más vulnerables a fallos en el proceso de planificación y formulación de estrategias, que requiere que esta zona este completamente desarrollada
Dificultad para controlar sus emociones y anticipación de las consecuencias negativas de sus actos
La tendencia a tener gratificaciones inmediatas, sin demora de respuesta, lo que evidentemente sugiere una tendencia al riesgo y especialmente a la dificultad para prever consecuencias a largo plazo y controlar sus impulsos
Elección de actividades de bajo esfuerzo, pero altamente excitantes (juegos de video, sexo, drogas).
Preferencia por actividad física
Tardan mucho tiempo para decidir cosas tan sencillas, como preparase para ir a clase.
Parecen adoptar muchas veces posturas en apariencia hipócritas, ya que buscan ideales y los adoptan con gran pasión, pero sólo de forma conceptual porque después no actúan de forma consecuente con ese ideal...
Recomendaciones para mejorar la comunicación
Comunicarse adecuadamente implica la aceptación del otro como legítimo, con sus puntos de vista, creencias, valores y su historia personal.
Desarrollando la flexibilidad y la paciencia como recursos fundamentales cuando tenemos como objetivo una óptima convivencia familiar.
Estimule su autonomía. Ayúdelos a que aprendan a tomar decisiones y asumir responsabilidades. No aumente la dependencia.
Respete su privacidad.
"Si algo no funciona, cámbielo y haga algo diferente"
Escuche con atención
Hable con asertividad cuidando las comparaciones (“cuando yo tenía tu edad”...
Sin Comunicación no hay Educación
Pasos
Establecer un dialogo con empatía vale decir colocarnos en el lugar del otro, no para darle la razón ni complacerlo, sino para tratar de entenderlos, hay que escucharlos aunque nos planteen cosas que no nos gusten, o con las cuales no estamos de acuerdo
Debemos compartir nuestras emociones y sentimiento, por ejemplo decirle “te entiendo yo también he sentido eso…….aunque…”
Entender que no podemos resolver todos los problemas de nuestros hijos, ni tenemos todas las respuestas que ellos aspiran, pero el hecho de escucharlos con atención, permiten que ellos estén en mejor disposición de ánimo para resolver sus propios problemas.
Nosotros los acompañamos, los ayudamos, le hacemos sugerencias pero al final ellos deben ser responsables por sus decisiones.
Él necesita saber que el amor que usted le tiene exige que usted prohíba ciertas actividades u opciones que amenacen su salud o su seguridad.
Hágale saber claramente cuáles son las cosas que usted define como amenazas a su salud y seguridad—y la de otros—y no permita ni excusas ni excepciones
Los adolescentes necesitan padres u otros adultos que les den estructura y supervisión de manera consistente, firme y adecuada para su edad y etapa de desarrollo.
Los límites ayudan a mantener emocionalmente seguros a todos los niños y adolescentes.
Balance es al guiarlos sin controlarlos.
Es Responsabilidad de los padres construir puentes sólidos.
No son los hijos los que solo deben entendernos.
Concentrarse en lo positivo. Sea consistente en notar y apreciar el comportamiento positivo de su hijo. Trate de recompensar a su hijo cuando actúa en una manera positiva.
Los jóvenes aprenden con el ejemplo. Sea un modelo de comportamiento que le gustaría ver en su hijo. Si quiere que sean honestos y abiertos usted también tiene que ser así.
Sea consistente con las reglas que impone y en las maneras en que espera que su hijo las siga.
Reconozca sus propios errores. Su hijo necesita saber que usted también comete errores pero que usted actúa de una manera responsable para corregirlos.
Haga preguntas. Cómo pasaste el día? Cómo te sientes? Aprendiste algo interesante hoy? Has conocido a alguna persona? Con hacer preguntas y escuchar atentamente, usted puede mantener las líneas de comunicación abiertas con su hijo y le demostrará a su hijo que usted de veras tiene un interés en su vida.
Hable y comparta libremente el orgullo que usted siente por su hijo y complemente cualquier evento positivo.
Establezca reglas realistas. Considere ser más flexible con los quehaceres de la casa. Esto creará confianza y un sentido de responsabilidad.
Es fundamental que mantenga abiertas todas las líneas de comunicación.
Sin una buena comunicación, todo podría empeorar aún más, y por ende, sería más dificultoso de reparar
Póngale límites de manera respetuosa.
Ayúdele a descubrir y desarrollar sus talentos para que realice actividades que lo haga sentir bien.
Comprenda que el adolescente busca la forma de sentirse diferente a los demás.
Ofrézcale amor, cariño, respeto y límites.
No es recomendable
Utilizar frases negativas como por ejemplo:
Si vuelves a decir eso te....
“Me trae sin cuidado qué hacen tus amigos”
“No vengas llorando a mí se te sale mal”
“No te creo”
“No comprendes nada”
“Pregúntaselo a tu madre/padre”
Utilizar castigos brutales, vulgares o humillantes.
Exponer sus debilidades en público.
DR DAVID FIGUEROA
MEDICO PSIQUIATRA
CONSULTAS PREVIA CITA POLICLINICA DEL SUR
TLF 0283-2420436 -0412-0935893
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