APRENDIENDO A VIVIR
“Violencia Doméstica”Se pude definir como el maltrato habitual de tipo psicológico, sexual o físico que una persona profiere a otra en el ámbito familiar, el maltrato se puede producir a niños, mujeres, ancianos u hombres. En este artículo nos vamos a referir a los casos de mujeres maltratadas, dada la atención social que esta problemática está suscitando en los últimos años. Constituye un problema mundial, en nuestro país existe una tendencia al aumento. El maltrato psicológico aparece, por lo general, antes del físico, comienza con insultos, prosigue con intimidaciones, desprecios y, en última instancia, con el aislamiento de la víctima, hasta llegar a convencerla de que es merecedora de las agresiones que pueda recibir, con lo que el agresor se asegura de que la agredida no comunicará lo que sucede o la situación que padece, muchas víctimas de la violencia doméstica definen este tipo de maltrato como peor que el físico.
Existen una serie de características de personalidad de las mujeres que son víctimas de maltrato entre ellas están:
ü Ambivalencia de de sentimientos con el agresor, amor y pánico se entremezclan y terminan estableciendo una extraña relación de dependencia con su agresor. Es el
'Síndrome de dependencia afectiva' sienten que no “pueden vivir sin esa persona”, esto las lleva a perdonarlos una y otra vez, a minimizar y negar sus agresiones,
ü Poco a poco se van sintiendo incapaces de hacer nada por sí mismas, por lo que adoptan una
actitud de sumisión, a esto se suma el sentimiento de culpabilidad, es frecuente las expresiones como-«cuando me pegaba y me pedía perdón yo pensaba que todo había sido por mi culpa»-. Y quieren evitarlo a toda costa, complacer a su pareja tanto en casa como en público para que la relación marche bien, para que las acepten.
ü La mayoría de estas mujeres se
aíslan socialmente para no enfadar a sus parejas, que suelen ser muy celosas. El resultado es una situación de
soledad en la que se sienten fracasadas como mujeres, como amantes y como madres, y piensan que nadie puede ayudarlas. Tiene pocos vínculos con familiares y amigos, aunque también necesitan
el cariño y el apoyo de terceras personas porque les cuesta tolerar la soledad.
ü Tienen la esperanza de que todo se va a solucionar, a pesar del infierno que viven,
cualquier detalle se convierte en un bálsamo de esperanza al que agarrarse. Quieren que la relación funcione y
se aferran con fuerza a cualquier cosa que pueda parecerse a un signo de cambio por parte de él.
ü Es frecuente que presenten manifestaciones de ansiedad “nerviosismo”, son temerosas, con baja autoestima y depresión (tristeza, falta de ánimo, pesimismo)
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¿Cómo se reconoce a un maltratador?
Las características de personalidad más frecuentes son:
ü Son hombres fundamentalmente posesivos que ejercen mucho control sobre la mujer: son desconfiados, están pendiente, si entras, si sales, con quién vas cómo vistes, cuánto dinero gastas, a quien llamas por teléfono, quien te llama
ü Utiliza con frecuencia, las humillaciones ,descalificaciones, desautoriza o insulta en público incluso antes, en la etapa del noviazgo, hay síntomas que pueden poner en alerta a una mujer como los antecedentes de conductas violentas con otras mujeres, familiares o amigos
ü Episodios de irritabilidad repentinos y sin sentido; actos de crueldad (por ejemplo, con animales)
ü Falta de arrepentimiento ante sus propios errores
ü Tienen una forma de pensar excesivamente rígida, convencido de que siempre está en posesión de la verdad...
ü Piensa que su mujer es un objeto que le pertenece y cuando no acata sumisamente su voluntad, cuando se le ocurre 'rebelarse', se siente humillado y recurre a la violencia. Ésta es la clave de la conducta del maltratador. Un hombre celoso, posesivo y controlador, que actúa como si tuviese una especie de derecho natural para degradar a su pareja.
ü La mayoría de estos hombres tienden a minimizar los efectos de su conducta, suelen recurrir a la mentira y no se reconocen como maltratadores. Los golpes que propinan a la mujer se transforman en una simple «pelea» cuando quien lo cuenta es el agresor. Los insultos y gritos, en comunes «problemas de pareja». Tampoco son conscientes del daño que hacen. Simplemente ponen a sus mujeres «en el lugar que les corresponde»: siempre por debajo de ellos.
ü Los valores machistas que imperan en la sociedad, están presentes en estas personas. Muchos incluso sufrieron maltratos en su infancia y han interiorizado la violencia como un comportamiento normal. Los golpes y los gritos son su único recurso, la única forma de enfrentarse a una vida que no transcurre como a ellos les gustaría.
Un grupo de psicólogos de la Universidad de Arkansas, dirigidos por Jeffrey Loar, dedicados al estudio de la violencia doméstica, distingue tres tipos de hombres que agreden a sus parejas:
| Aquellos con bastantes características psicopáticas, que muestran una profunda falta de compasión y un escaso control de sus impulsos. Con frecuencia tienen problemas con la ley, tienden a abusar de las drogas y el alcohol y sufrieron abusos en su niñez. Hombres sin desórdenes de personalidad específicos, ni tendencias psicópatas, pero que parecen estar constantemente enfadados y ser infelices. También tienen problemas de abuso de substancias. El último prototipo es el hombre que no parece tener ninguna anomalía en su personalidad y que reserva el uso de la violencia a la intimidad del hogar. Son personas "encantadoras" en su trabajo, con los familiares, los amigos y los vecinos, pero en su casa se convierten en agresivos.
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RECOMENDACIONES
ü Lo primero es hacer prevención, reconocer al maltratador precozmente y no permitir, ni dejar pasar los primeros indicios de conductas agresivas. Conversar con claridad sobre lo serio de su conducta, leer artículos en periódicos y revistas sobre el tema, tratar de llegar a acuerdos, en caso de no mejorar buscar ayuda y plantearle la necesidad de tratamiento especializado. No creer que esto se va a solucionar de manera espontanea
ü Usualmente los maltratos psicológicos (verbales) comienzan primero, no permitir humillaciones, ni descalificaciones, evitar las discusiones cuando se suben de tono. Entender que el respeto mutuo es básico para una relación de pareja sana
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En caso de agresión física, protégete las
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partes sensibles del cuerpo como la cara y la cabeza. Intenta permanecer fuera del alcance de tu agresor: puedes encerrarte en una habitación –que tenga una ventana para escapar, o un teléfono para pedir ayuda-, irte a casa de alguna vecina o amiga –llévate a los niños contigo-, cerrar las puertas de casa si el agresor ha salido...
Es util, hacer todo el ruido que puedas. Llamar la atención de los vecinos o de la gente que pasa por la calle puede servir para que alguien acuda en tu ayuda y salvarte la vida.
Si tus vecinos son de tu confianza, puedes pactar con ellos una señal de ayuda (un ruido concreto, por ejemplo) para que sepan cuándo estás en peligro y avisen a la policía.
Los niños también son víctimas de la violencia. Enseña a tus hijos a protegerse, a ponerse a salvo, a quién llamar para pedir ayuda en los momentos peligrosos…
Registra en un cuaderno, con todo el detalle posible, las situaciones de violencia vividas y los datos de testigos. Guarda todas las pruebas que puedas: objetos rotos, armas, ropa destrozada o con sangre... Te será de utilidad si decides denunciar a tu agresor.
ü En el caso de agresión, denunciarlo, ante las autoridades competentes. Si tomas esta decisión, tienes que tener claro que después de la denuncia no puedes volver a compartir la misma casa con él. Puede ser peligroso. Traza previamente un plan para poder refugiarte en casa de algún amigo o familiar
DR DAVID FIGUEROA
MEDICO PSIQUIATRA
davidnfigueroa@gmail.comwww.youtube.com/user/davidnffwww.portalesmedicos.com/blogs/drdavidfigueroa