
Los japoneses del Institute of Physical and Chemical Research y la gente de Tokai Rubber Industries, dispuestos a crear robots para absolutamente todas las tareas imaginables, acaban de presentar el RIBA, un robot con aspecto de oso la mar de simpático. Su principal finalidad es ayudar en hospitales y residencias para que el trabajo de las enfermeras sea un poco más llevadero (allí se ocupan ellas, y no los celadores). Están diseñados para levantar pacientes, sacarlos de sus camas, y llevarlos hasta otro lugar (por ejemplo, una silla de ruedas). Eso sí, el susodicho paciente no puede pesar más de 61 kilos.
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