Todos conocemos a gente que hace uso de distintos tipos de drogas, ya sean las clasificadas como legales (tabaco, alcohol, etc.), o como ilegales (cocaína, cannabis, etc.). Pero, ¿cuándo se cruza la línea para pasar del uso al abuso? ¿o del uso a la dependencia? En este post te voy a hablar de qué es el abuso de las drogas y qué es la dependencia. Ambas cosas están relacionadas pero son diferentes. Una cosa que sí que quisiera dejarte clara desde el principio es que para que se produzca una dependencia de cualquier sustancia antes se debe de haber producido un abuso de la misma. Nos encontramos con Ángel, un hombre de 32 años que empezó a consumir alcohol a los 16. Al principio sólo bebía los fines de semana, cuando salía de fiesta con sus amigos. Cada vez bebía más durante esos dos días. Al principio bebía un par de cubatas pero ahora ha llegado a gastarse entre 70 y 80 euros todos los fines de semana sólo en alcohol. Llegó un momento en que entre semana también se iba al bar a tomar cervezas, pasando de beber 2 o 3 a la semana a 10 o 15. Con el paso de los años, nos comenta que necesita el alcohol para evitar los síntomas desagradables físicos que aparecen cuando no consume. Ha pasado de beber para divertirse a beber para evitar síntomas de abstinencia. Aquí tenemos un caso que presentaba durante mucho tiempo abuso del alcohol y ha derivado a presentar una dependencia del mismo. Voy a empezar dándote los criterios que el DSM-IV-TR (Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales) da para poder diagnosticar una situación de abuso de una sustancia. 1. Existe un consumo recurrente de sustancias, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el trabajo, la escuela o en casa (por ejemplo, ausencias repetidas o rendimiento pobre relacionados con el consumo de sustancias; ausencias, suspensiones o expulsiones de la escuela relacionadas con la sustancia; descuido de los niños o de las obligaciones de la casa). 2. Consumo recurrente de la sustancia en situaciones en las que hacerlo es físicamente peligroso (por ejemplo, conducir un coche). 3. Problemas legales repetidos relacionados con la sustancia (por ejemplo, arrestos por comportamiento escandaloso debido a la sustancia). 4. Consumo continuado de la sustancia, a pesar de tener problemas sociales continuos o recurrentes o problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la sustancia (por ejemplo, discusiones con la esposa acerca de las consecuencias de la intoxicación, o violencia física). Ahora te voy a dar los criterios de dependencia, según el DSM-IV-TR. 1. Se desarrolla tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems: - Una necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la intoxicación o el efecto deseado. - El efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado. 2. Abstinencia. Se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia. 3. La sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía.
4. Existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia. 5. Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia (por ejemplo, visitar a varios médicos o desplazarse largas distancias), en el consumo de la sustancia (por ejemplo, fumar un pitillo tras otro) o en la recuperación de los efectos de la sustancia. 6. Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia. 7. Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de la sustancia (por ejemplo, consumo de la cocaína a pesar de saber que provoca depresión, o continuada ingesta de alcohol a pesar de que empora una úlcera). Como puedes ver, las dos cosas tienen cosas en común, pero para que se dé la dependencia tiene que haber ocurrido el abuso, el cual no conlleva tolerancia o abstinencia. Psicólogos Valencia
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