Todos tenemos ciertas obsesiones con algunas cosas.Algunas cosas son tan llamativas como las de este video de psicología. Pero,¿Quién no ha mirado varias veces si había apagado bien el gas, o si había cerrado el coche correctamente? ¿Quién no ha vuelto desde el portal porque no se acordaba con claridad si había cerrado con llave la puerta de casa? Estas conductas es muy habitual que puedan sucederte y no por ello significará que padeces un Trastorno Obsesivo Compulsivo. Comencemos definiendo este trastorno y los tipos de TOC que podemos encontrar. El trastorno Obsesivo Compulsivo (T.O.C) es un trastorno de ansiedad caracterizado, como su nombre indica, por la aparición de obsesiones y compulsiones con un carácter recurrente lo suficientemente graves como para provocar pérdidas de tiempo importantes o un malestar intenso en su día a día. Y bien, ahora te preguntarás ¿Qué son las obsesiones y las compulsiones? Las obsesiones son ideas, pensamientos o imágenes que involuntariamente invaden nuestra conciencia y son vividos como algo repugnante o sin sentido. Las compulsiones son la manera de reaccionar ante dicha obsesión. Son conductas repetitivas que tu realizas para evitar algún acontecimiento futuro relacionados con esta obsesión y que consigue reducir tu ansiedad provocada por ésta. Normalmente, si sufres este trastorno, serás consciente de lo absurdo del ritual y aunque no sientas placer por realizarlo acabarás haciéndolo para disminuir tu ansiedad. Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV), las obsesiones que podemos considerar más frecuentemente en las personas que padecen éste trastorno son las ideas recurrentes sobre la contaminación (conductas como puede ser que tenas miedo de contaminarte al tocar sin una servilleta el pomo de la puerta), dudas repetitivas (como puede ser preguntarse a si mismo si ha cerrado la puerta de casa con llave), necesidad extrema de tener las cosas situadas en un determinado orden (un ejemplo sería el disponer toda la decoración de la casa de manera simétrica siempre), fantasías sexuales ( por ejemplo una persona católica que tiene imágenes pornográficas con algún santo), o impulsos agresivos (como puede ser la imagen mental de ti hiriendo a tu propio hijo), entre otros muchos. Normalmente la persona llega un momento que es completamente consciente de su problema , no siendo así en los niños debido a su edad. Ahora ya sabes un poco más sobre éste trastorno y también que tener pequeñas obsesiones en algunos ámbitos de tu vida no significa padecer un TOC . El Trastorno Obsesivo Compulsivo es algo que produce un malestar muy grande, que supone una pérdida de tiempo diaria muy importante en el sujeto, y que puede interferir tanto en la rutina diaria, como en el rendimiento laboral o actividades sociales. El tratamiento de éste trastorno es muy eficaz por lo que si te encuentras en una situación parecida a la que has leído aquí, busques ayuda profesional. Fernando Pena y Sheila García Montesinos www.miconsulta.es
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