(Del griego derma, atos, piel, anti, contra, y ergon, acción). (Woringer, de Estrasburgo). Función protectora de la piel contra los agentes infecciosos; esta función es especifica y dependiente de un contacto preparante con el antÃgeno. Se ha podido comprobar su existencia en las fiebres eruptivas, en la sÃfilis, en la tuberculosis, etc.