La vasoconstricción periférica hiperbárica es un mecanismo de defensa frente a la hiperoxia, y por tanto solo afecta a los tejidos sanos. Cuando existe un estado de hipoxia local, este territorio se beneficia del volumen plasmático derivado a expensas de los territorios sanos, es decir, un fenómeno similar al conocido como ¨robo arterial” pero en sentido contrario, de forma que el tejido sano, el rico, sobrealimenta al hipóxico, al pobre.