Situación, en el espacio, de una sensación (por ejemplo, localización de una excitación en un punto de los tegumentos, percepción de la amplitud o de la dirección de los movimientos, de la actitud de un segmento de miembro). Se opone a la apreciación de la intensidad de la sensación. La percepción de la extensidad y de la intensidad se efectúa en la corteza del lóbulo parietal del cerebro.