(En ingl., fuerza, esfuerzo intenso, presión). «Palabra inglesa empleada por H. Selye (1936) para expresar el estado reaccional de un organismo sometido a la acción de un excitante cualquiera. Existen quizás otras palabras más precisas que, según los casos, dan idea del stress: agresión, estimulación, shock, presión, tensión, emoción, conmoción, desequilibrio, depresión, indisposición, etc. El excitante (que Selye denomina el stressor) puede ser animado (microbio), fÃsico (frÃo), quÃmico (tóxico), un trastorno o una lesión orgánica (hemorragia), nervioso (esfuerzo, emoción desagradable o agradable)» (Edm. Sergent). Ver sÃndrome de adaptación.