(Del griego haima, y kele, tumor). Esta palabra, cuyo sentido propio es tumor sanguíneo, sólo se emplea generalmente para designar ciertas hemorragias enquistadas (hematomas) de los órganos genitales; en el hombre: hematocele escrotal, hematocele vaginal (ver paquivaginalitis), hematocele funicular, hematocele intratesticular; en la mujer: hematocele periuterino o retrouterino, situado en la pelvis, en particular en el fondo de saco peritoneal de Douglas, y provocado por una paquipelviperitonitis o por la ruptura de un embarazoextrauterino. - hematocele del cuello. Nombre dado a ciertos quistes sanguíneos de la regióncervical.