¿Cómo es el tratamiento para la enfermedad de Peyronie?
Como la enfermedad de Peyronie es un trastorno en la cicatrización de una lesión, los cambios ocurren de manera constante en las primeras etapas. De hecho, la enfermedad puede clasificarse en dos etapas: 1) una fase inflamatoria aguda que duran entre 6 y 18 meses durante los cuales los hombres sufren dolor, se desarrolla una leve curvatura del pene y la formación de nódulos, y 2) una fase crónica durante la cual los hombres desarrollan una placa estable, una curvatura importante en el pene y pueden experimentar disfunción eréctil.
En ciertas ocasiones la enfermedad revierte de manera espontánea y los síntomas se autolimitan. De hecho, hay estudios que indican que aproximadamente el 13 por ciento de los pacientes pierden la placa por completo dentro del año. En el 40 por ciento de los casos no hay cambios, y en un 40 a 45 por ciento de los casos los síntomas progresan o empeoran. Por estos motivos, la mayoría de los médicos recomiendan un enfoque no quirúrgico durante los primeros 12 meses.
Estrategias conservadoras: en vez de requerir tratamientos o procedimientos invasivos para realizar el diagnóstico, los hombres que sólo presentan placas pequeñas, una curvatura mínima del pene y no sufren dolor ni experimentan limitaciones sexuales, sólo necesitan saber que la enfermedad no se tornará maligna ni evolucionará a alguna otra enfermedad crónica. Hay agentes farmacológicos promisorios para la primera etapa de la enfermedad, pero tiene algunas desventajas. Debido a la falta de estudios controlados, los científicos aún no han determinado cual de estos tratamientos es realmente eficaz. Por ejemplo:
Vitamina E por vía oral: Sigue siendo un tratamiento popular contra la enfermedad en su primera etapa debido a sus mínimos efectos secundarios y a su bajo costo. Si bien hay estudios no controlados que datan de 1948 y que demuestran que la curvatura del pene y el tamaño de la placa disminuyen, la investigación para determinar su eficacia todavía continúa.
Aminobenzoato de potasio: Los estudios controlados recientes han demostrado que esta sustancia con vitaminas del complejo B popular en Europa Central ofrece algunos beneficios Pero es algo costosa, ya que requiere 24 píldoras por día durante tres a seis meses. También a menudo se asocia con problemas gastrointestinales, por lo que el cumplimiento de este tratamiento es bajo.
Tamoxifeno: Este medicamento no esteroide y antiestrógeno se ha utilizado para el tratamiento de algunos tumores desmoides, que es una enfermedad con características similares a las de la enfermedad de Peyronie. Los investigadores dicen que inhibe la inflamación y la producción de tejido cicatrizal. Pero los estudios realizados durante las primeras etapas de la enfermedad que se llevaron a cabo en Inglaterra han encontrado sólo una mejoría marginal con el tamoxifeno. Sin embargo, al igual que otros estudios de investigación en el área, estos estudios incluían a unos pocos pacientes y no se incluyó un grupo de referencia, ni mediciones objetivas de la mejoría y tampoco se realizó un seguimiento a largo plazo.
Colchicina: La colchicina es otro agente antiinflamatorio que disminuye la producción de colágeno y que algunos estudios no controlados han demostrado que tiene un leve efecto beneficioso. Desafortunadamente, hasta un 50 por ciento de los pacientes desarrollan molestias gastrointestinales y deben discontinuar el fármaco en las primeras etapas del tratamiento.
Inyecciones: La inyección de fármacos directamente en la placa peneana es una alternativa atractiva a los medicamentos administrados por vía oral, ya que los últimos no están dirigidos específicamente a la lesión, o a los procedimientos quirúrgicos, que acarrean los riesgos inherentes a la anestesia general, el sangrado y la infección. Los tratamientos con inyecciones intralesionales introducen el fármaco directamente en la placa con una pequeña aguja luego de aplicar la anestesia apropiada. Como ofrecen una alternativa mínimamente invasiva, estas opciones son populares entre los hombres que se encuentran en las primeras etapas de la enfermedad o que no desean someterse a una cirugía. No obstante, su efectividad está también siendo investigada. Entre las opciones tenemos por ejemplo:
Verapamilo: Los estudios iniciales no controlados demostraron que esta sustancia interfiere con el calcio, que es un factor que se observó en estudios de células de tejido conectivo vacuno in vitro que favorece el transporte de colágeno. Como tal, el verapamilo administrado dentro de la lesión redujo el dolor en el pene y su curvatura a la vez que mejoró la función sexual. Otros estudios han concluido que es un tratamiento razonable en hombres con placas no calcificadas y ángulos peneanos menores a 30 grados.
Interferón: El uso de estas glucoproteínas antivirales, antiproliferativas y antitumorales que se presentan en forma natural, para tratar la enfermedad de Peyronie surgió a partir de experimentos que demuestran su efecto antifibrótico en células de la piel en dos tipos diferentes de enfermedad: los queloides, que son un sobrecrecimiento de tejido colágeno cicatrizal , y la esclerodermia, que es una enfermedad autoinmune poco frecuente que afecta el tejido conectivo del cuerpo. Además de inhibir la proliferación de los fibroblastos, los diferentes tipos de interferón, como el alfa-2b, también pueden estimular a la colagenasa, que destruye el colágeno y el tejido cicatricial. Varios estudios no controlados han demostrado la eficacia del interferón administrado dentro de la lesión para reducir el dolor peneano, así como su curvatura y el tamaño de la placa, al mismo tiempo que se observa alguna mejora en la función sexual. Se espera que en un futuro cercano un estudio multicéntrico y controlado con placebo responderá muchas preguntas acerca de los tratamientos administrados dentro de la lesión.
Otros tratamientos que se encuentran en investigación: La literatura médica está repleta de informes acerca de métodos menos invasivos para tratar la enfermedad de Peyronie. Pero se debe investigar la eficacia de ciertos tratamientos como el ultrasonido focalizado de alta intensidad o la radioterapia, el tratamiento tópico con verapamilo y la iontoforesis, mediante la introducción de sales iónicas solubles en el tejido mediante corriente eléctrica, antes de poder considerar a estos tratamientos como opciones clínicamente útiles. De la misma manera, es necesario realizar estudios controlados que incluyan grupos más grandes de pacientes con seguimientos más prolongados para probar que las mismas ondas de choque de alta energía que se utilizan para romper cálculos renales van a tener efectos positivos contra la enfermedad de Peyronie.
Cirugía: La cirugía se reserva para hombres con deformidades severas en el pene que les impide mantener una actividad sexual satisfactoria. Sin embargo, en la mayoría de los casos no se recomienda durante los primeros seis a 12 meses, hasta que la placa se haya estabilizado. Como uno de las aspectos de esta enfermedad es la llegada anormal de sangre al pene, antes de cualquier cirugía se hace una evaluación vascular utilizando agentes vasoactivos (fármacos que abren los vasos y generan una erección). Para visualizar la anatomía de la deformación también puede realizarse una ecografía peneana. Las imágenes obtenidas permiten al urólogo determinar qué pacientes son los que más se beneficiarían con los procedimientos reconstructivos en comparación con una prótesis peneana. Los tres enfoques quirúrgicos incluyen:
Procedimiento de Nesbit: Este procedimiento fue descrito por primera vez para corregir la curvatura peneana congénita; consiste en cortar una porción de tejido de la túnica albugínea y acortar el lado no afectado del pene y es el procedimiento que en la actualidad eligen muchos cirujanos para corregir la enfermedad de Peyronie. Hay variaciones en este tipo de tratamiento que incluyen la técnica de plicación, mediante la cual se hacen pliegues suturados del lado de máxima curvatura para acortar y enderezar el pene, y la técnica de la corporoplastia, que consiste en hacer una incisión longitudinal o a lo largo del pene y cerrarla de manera transversal para corregir la curvatura. Tanto la técnica de Nesbit como sus variantes son técnicas sencillas de realizar y el riesgo es limitado. Son principalmente beneficiosas en hombres con una amplia longitud peneana y grados menores de curvatura. No se recomiendan en individuos con pene corto o curvatura importante, ya que se reconoce que el procedimiento produce un acortamiento del pene.
Procedimientos con injertos: Cuando las placas son grandes y la curvatura es importante, el cirujano puede optar por hacer una incisión o corte para extraer el área endurecida y reemplazar el defecto de la túnica por un injerto de algún tipo. Si bien la elección del material para el injerto depende de la experiencia y preferencia del cirujano así como de la disponibilidad de materiales, hay algunas opciones más atractivas que otras. Por ejemplo:
Injertos con tejido propio (tejido autólogo): Estos materiales se toman del cuerpo del mismo paciente durante la cirugía y tienen una menor tendencia a generar reacciónes inmunológicas, normalmente requieren una segunda incisión. También se sabe que pasan por una etapa de contractura o tensión postoperatoria y que hay cicatrización.
Sustancias sintéticas inertes: Ciertos materiales como la malla de Dacron® o el GORE-TEX® pueden causar una fibrosis importante, debido a diseminación de las células del tejido conectivo. El paciente puede ocasionalmente palpar o sentir estos injertos, que pueden causar una mayor reacción de cicatrización.
Aloinjertos o xenoinjertos: Los tejidos humanos o animales previamente extraídos son el centro de atención de la mayor parte del material para injertos en la actualidad. Estas sustancias son uniformemente resistentes, es fácil trabajar con ellas y están disponibles cuando se las necesita debido a que se encuentran disponibles en los salones de operaciones. Actúan como andamios sobre los que crece el tejido de la túnica albugínea a medida que el implante se disuelve en el cuerpo del paciente.
Prótesis peneanas: Una prótesis peneana puede ser la mejor opción para los pacientes con enfermedad de Peyronie que presentan disfunción eréctil importante y una disminución del número de vasos sanguíneos comprobada por ecografía. En la mayoría de los casos, el implante de un dispositivo de este tipo será suficiente para enderezar el pene y corregir su rigidez. Cuando esto no ocurre, el cirujano deberá “modelar” el órgano de manera manual, doblándolo contra la placa para romper la deformidad, o tal vez deba remover la placa sobre la prótesis y aplicar un injerto para enderezar el pene por completo.
¿Qué se puede esperar luego del tratamiento de la enfermedad de Peyronie?
Por rutina, se aplica una vendaje compresivo suave durante las 24 a 48 horas siguientes a la cirugía para evitar que se acumule la sangre. La sonda de Foley se quita luego de que el paciente se recupera de la anestesia y la mayoría de los pacientes son dados de alta el mismo día o a la mañana siguiente. Durante el proceso de curación normalmente se prescriben medicamentos para contrarrestar las erecciones. También se pide al paciente que tome antibióticos durante siete a 10 días luego de la operación para evitar infecciones, y analgésicos contra las molestias. Si el paciente no experimenta dolor en el pene ni ninguna otra complicación, pueden retomar una vida sexual activa en seis a ocho semanas.
Preguntas frecuentes:
¿Qué ocurre con las células luego del traumatismo peniano?
En teoría, luego de un traumatismo peniano ocurre una liberación de factores de crecimiento y citocinas o células hijas que activan a los fibroblastos, que son células que producen tejido conectivo. Estos, a su vez, pueden causar un depósito de colágeno o cicatrización anormal, que daña la estructura elástica interno del pene. En el área de la dermatología es común observar trastornos de la cicatrización similares, en enfermedades como los queloides y la cicatrización hipertrófica, que son dos enfermedades que presentan un sobrecrecimiento de tejido durante la cicatrización de las heridas.
¿Un paciente que sufre de la enfermedad de Peyronie es propenso a contraer otras enfermedades relacionadas?
Alrededor de un 30 por ciento de los pacientes que sufren de la enfermedad de Peyronie desarrollan fibrosis sistémica en otros tejidos conectivos del cuerpo. Los sitios más habituales son las manos y los pies. En la contractura de Dupuytren ocurre una cicatrización o engrosamiento del tejido fibroso en las palmas de las manos, lo que conduce de manera progresiva a una curvatura permanente del dedo meñique y el anular hacia adentro. Si bien la fibrosis que ocurre en las dos enfermedades es similar, todavía no está claro cuáles son las causas de cada tipo de placa ni por qué los hombres con enfermedad de Peyronie tienen una mayor tendencia a desarrollar contractura de Dupuytren.
¿La enfermedad de Peyronie puede convertirse en cáncer?
No. No hay casos documentados de que la enfermedad de Peyronie progrese hacia un estado de malignidad. Sin embargo, si su médico observa otras alteraciones que no son típicas de la enfermedad – como sangrado externo, dificultad para la micción, dolor peneano prolongado e intenso – puede decidir extraer una muestra de tejido para biopsia y hacer un examen anatomopatológico.
¿Qué deben recordar los hombres acerca de la enfermedad de Peyronie?
La enfermedad de Peyronie es una enfermedad urológica bien reconocida pero no del todo entendida. Los tratamientos deben ser adaptados a cada paciente en función del tiempo de evolución y la severidad de la enfermedad. El objetivo de todo tratamiento debe ser la reducción del dolor, la normalización de la anatomía peneana para que el coito sea cómodo, y la restauración de la función eréctil en pacientes que sufren de disfunción eréctil. Aunque la corrección quirúrgica es en última instancia exitosa en la mayoría de los casos, la primera etapa aguda de la enfermedad suele tratarse con tratamientos por vía oral, intralesionales o ambos de acuerdo a cada caso. A medida que los investigadores médicos continúen desarrollando las investigaciones básicas y clínicas para lograr una mejor comprensión de esta enfermedad, habrá una mayor disponibilidad de tratamientos y objetivos terapéuticos.
http://www.urologyhealth.org/espanol/espanol.cfm?topic=50