Para este tipo de trastornos lo que interesa es estabilizar las emociones, hábitos de vida saludables, rutinas reforzantes,... efectivamente esto se hace en terapia y no en ingresos hospitalarios.
No obstante, como este trastorno va ligado a otras sintomatologías (ansiedad, depresión,...), a veces se pueden hacer ingresos pero son por estos otros trastornos y no por la personalidad.