Incontinencia asociada a la menopausia… ¡un mito! 

Hoy 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Menopausia


El Instituto Indas asegura que, lejos de suponer ‘la llegada a la vejez’, la menopausia es una etapa llena de posibilidades para la mujer, en la que la incontinencia urinaria no debe verse como una consecuencia ‘normal’, sino como una patología que debe ser tratada. Cualquier persona con pérdidas de orina debe consultar con el especialista.



España, octubre de 2011.-
“Existe la creencia de que la incontinencia urinaria es algo “normal” en la mujer mayor, sobre todo desde que entra en la menopausia. Un concepto totalmente erróneo que la sociedad debe abandonar”, advierte el Dr. Manuel Fillol, ginecólogo y miembro del Comité de Expertos del Instituto Indas coincidiendo con el Día Mundial de la Menopausia, que se celebra hoy 18 de octubre.

De este modo, el Instituto Indas rompe el mito que asocia incontinencia urinaria a la menopausia. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 19,6% de las mujeres españolas tiene entre 45 y 59 años, y un 14,1% entre 60 y 74 años, y la mayoría goza de una buena salud. Asimismo, la esperanza de vida se sitúa actualmente en torno a los 85 años, por lo que “no deben ver la menopausia como una desgracia. Es una nueva etapa de crecimiento personal, llena de posibilidades y que no debemos relacionar con la aparición de enfermedades” explica el Dr. Fillol.

Las pérdidas de orina están asociadas al debilitamiento de los músculos del suelo pélvico que puede deberse a distintos factores: la sobrecarga del mismo (por obesidad, embarazo, estreñimiento, etc.) y la pérdida de su calidad. “La creencia de que la incontinencia se asocia a la menopausia, puede estar relacionada con el hecho de esa pérdida de calidad de los tejidos que la edad puede condicionar. Pero no podemos decir que exista una relación causal entre ambas. Sea como sea, se trata de una patología que debe ser diagnosticada y tratada, nunca asumirla como algo „normal que sucede con la edad” aconseja el experto ginecólogo.

Un tratamiento para cada tipo de incontinencia

No todas las incontinencias son iguales; existen diferentes tipos y cada uno de ellos tiene distintos tratamientos. Los más frecuentes son la incontinencia de esfuerzo, pérdida involuntaria de orina coincidiendo con un golpe de tos o un ejercicio físico; la incontinencia de urgencia, la pérdida de orina precedida de un deseo imperioso de ganas de orinar; y la incontinencia mixta, que es la combinación de las dos anteriores.

“Si la paciente presenta incontinencia de esfuerzo, lo más recomendable son los ejercicios de Kegel, una tabla de ejercicios de rehabilitación de los músculos del suelo pélvico y, en caso de que tenga sobrepeso, hacer dieta. Si la incontinencia es de urgencia, aparte de las medidas anteriores, la paciente debe entrenar su vejiga, siendo disciplinada para ir a orinar, procurando que sea cada dos o tres horas. En estos casos, también es habitual prescribir una medicación específica”, apunta el Dr. Fillol.

La incontinencia, aunque no es una enfermedad grave, puede mermar considerablemente la calidad de vida de la paciente. Por todo ello debemos tomar las medidas que eviten la aparición de esta patología como: reforzar la musculatura del suelo pélvico, no excederse en el consumo de cafés y excitantes, controlar la ingesta excesiva de líquidos, y mantener una alimentación sana y equilibrada para evitar el sobrepeso, la obesidad y el estreñimiento.

En España, más de 2 millones de personas sufren incontinencia urinaria y más de 6 millones de personas ha tenido pérdidas de orina en algún momento de su vida. Pero a pesar de esta elevada prevalencia es una patología infradiagnosticada porque todavía son muchas las mujeres que conviven con ella en silencio, por vergüenza o pudor.

El
Instituto Indas recomienda que, al menor síntoma de incontinencia urinaria, consultes con tu médico, quien realizará el diagnóstico y, en función de éste, te recomendará el tratamiento adecuado.