Un medicamento biorregulador reduce el linfedema.

Estudio publicado en la revista European Journal of Lymphology.
 


- Cuatro de cada diez mujeres con cáncer de mama desarrollan linfedema, lo que causa dificultades en la calidad de vida 

- Lymphomyosot utiliza principios activos de origen vegetal y mineral en microdosis, sin efectos secundarios


Valencia, mayo de 2010.- Un medicamento biorregulador, Lymphomyosot, ha demostrado en un estudio publicado en la revista European Journal of Lymphology, que reduce el linfedema, una secuela que sufren más de un tercio de mujeres que han padecido cáncer de mama. El estudio ha sido dirigido por la doctora Isabel Forner en la Unidad de Linfedema del Hospital La Fe, de Valencia, que participa en el 17 Congreso Europeo de Medicina Física y Rehabilitación, que se celebra en Venecia (Italia).

Los últimos datos epidemiológicos cifran el linfedema en el 35 % de mujeres que ha sufrido un cáncer de mama, con un 42 % a los cinco años. Se caracteriza por una acumulación de líquido linfático en el brazo, que provoca su hinchazón afectando a la calidad de vida de las pacientes, explica la doctora Forner. Además, “tiene importantes consecuencias psicológicas, porque aunque la mujer haya superado el cáncer de mama siempre se lo recuerda”.

Los medicamentos biorreguladores son un tipo de tratamientos naturales, también llamados de homeopatía de segunda generación, que utilizan principios activos vegetales y minerales en microdosis y que actúan sobre el origen de la inflamación, sin los efectos secundarios de los antiinflamatorios convencionales.

En el caso del linfedema, los estudios con medicamentos tradicionales no han mostrado su eficacia, comenta la doctora Forner, y el único tratamiento que ha demostrado ser eficaz hasta ahora es la terapia física con drenaje linfático manual y la compresión. Para mantener el volumen del brazo se debe prescribir prendas de compresión adecuadas, con una manga que la paciente debe llevar durante todo el día, todos los días del año, lo que hace difícil el cumplimiento, sobre todo en los meses de calor, advierte esta especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Por eso, destaca la aportación de Lymphomyosot: “Se trata de una gran ayuda, sobre todo porque no existen otros tratamientos farmacológicos disponibles”.

En el estudio se vio que el uso de Lymphomyosot asociado a compresión reducía el edema en el 87% de las pacientes, con una media del 29,5% al mes de tratamiento; del 31,5% a los 3 meses y del 41,2% a los 6 meses. La reducción del edema se relacionó con el grado de linfedema basal, siendo mayor la reducción cuanto menor era su gravedad: 67,4% en el grado II; 15,8% en el grado III y 8,6% en el grado IV. Con respecto a la valoración basal, las pacientes también experimentaron una reducción del dolor, mejoría en la sensación de pesadez y hormigueos. Por otro lado, “la tolerabilidad del medicamento fue buena”.

Lymphomyosot, en gotas, es un medicamento de dispensación farmacéutica, que está indicado en el tratamiento del linfatismo (tendencia a la hipertrofia de los órganos linfáticos y a la formación de edemas), así como en amigdalitis. Contiene una combinación de principios activos vegetales y minerales en microdosis entre los que se encuentra la verónica, el pino silvestre, el echisetum y el hierro.

Asembior es una asociación sin ánimo de lucro destinada a la divulgación y el estudio de la medicina biorreguladora, abierta a la participación de los profesionales de la salud. Cuenta en su junta directiva con especialistas en pediatría, toxicología, medicina interna y otorrinolaringología.