|
VIAS
VISUALES:
PRINCIPALES
COMPONENTES NEUROANATÓMICOS
Y CIRCUITOS REFLEJOS
Autor: Pablo Alberto
Carrara, estudiante de 6to año de Medicina de la Facultad de Ciencias
Medicas de la Univ Nac de Rosario, Argentina. 2006.
Pulse
para leer esta publicación
INTRODUCCION
El sistema visual se
encuentra organizado, en muchos aspectos, como los sistemas del tacto y el
dolor. Correlaciona e integra las tareas perceptivas siguiendo las
leyes innatas que gobiernan el patrón, la forma, el color, la distancia y
el movimiento de los objetos en el campo visual.
Sus conexiones están tan
sistematizadas y son tan predecibles que con frecuencia, el clínico puede
utilizar un defecto sensorial, para descubrir, con relativa precisión, la
localización de una lesión en el sistema nervioso central (SNC).
La visión consta de
múltiples vías, jerárquicamente organizadas, que transmiten
información desde los receptores a las estructuras del SNC. Cada una de
estas vías procesa la información visual para una finalidad
diferente.
Los impulsos nerviosos
abandonan las retinas y se dirigen hacia atrás por los nervios ópticos.
En el quiasma óptico, todas las fibras de la mitad nasal de cada retina
se cruzan al lado contrario, donde se unen a las fibras que proceden de la
retina temporal del otro lado para formar las cintillas ópticas. Las
fibras de cada cintilla óptica hacen sinapsis en el cuerpo geniculado
lateral y desde aquí las fibras geniculocalcarinas van por medio de la
radiación óptica (o haz geniculocalcarino) a la corteza visual primaria
en el área calcarina del lóbulo occipital.
Se hallan también
conexiones hacia el núcleo supraquiasmático del hipotálamo, núcleos
pretectales, colículo superior y cuerpo geniculado lateral;
presumiblemente para contribuir a controlar algunas de las funciones de
del comportamiento del organismo.
Pulse
para leer esta publicación
|