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Buenos Aires (Argentina) |
1 de Septiembre
de 2008 |
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La adolescencia es una etapa de
crisis para los padres también. |
Ciclo de conferencias en el hospital universitario austral.
¿Cómo educar a un
adolescente sin morir en el intento?, fue el tema de una conferencia
sobre adolescencia dirigida a los padres, que dieron anoche médicos del
Hospital Universitario Austral y profesionales del Instituto de Ciencias
para la Familia. Las claves para atravesar una etapa de crisis, para los
chicos y para los adultos.
Los adolescentes son “bichos raros” que pasan del llanto a la risa, de
la hiperactividad al retraimiento. Entenderlos requeriría un curso. Así
concibieron la idea de un ciclo de conferencias para padres un grupo de
médicos del Hospital Universitario Austral y de profesionales del
Instituto de Ciencias para la Familia.
El programa de charlas, “Los desafíos de educar en la adolescencia”,
“surgió con el objetivo de crear un espacio de reflexión”, explica la
Dra. María Carolina Bertini, jefa de la sección de Adolescencia del HUA
y una de las organizadoras de las charlas.
Anoche se realizó el primer encuentro, “Cómo educar a un adolescente y
no morir en el intento”, y el salón se llenó de interesados.
Nieves González llegó para “actualizarse”: “Ya tuve hijos adolescentes
pero cambiaron las épocas y repetir modelos puede ser un error”. Norma
Castillo, que se acomodó junto a Nieves, no oculta las ganas de escuchar
consejos: “¡Necesito apoyo urgente!”. Tiene dos hijos de 14 y 16 años
que, según cuenta, “son buenos, pero a veces es difícil llegar a ellos”.
Entre la muchedumbre, a pesar de la mayoría femenina, también hay un
padre de adolescentes: Alfredo Le Pera. En su hogar está verdaderamente
rodeado: “Tengo cinco hijas y un varón que tienen entre 15 y 23 años.
Están en períodos efervescentes”. “Vengo porque nunca puedo saber lo
suficiente”, admitió con humildad. “Nos entrenamos tanto para la carrera
profesional que por qué no hacerlo para la carrera familiar”.
¿Qué ves cuando me ves?
La primera parte de la charla estuvo a cargo del Dr. Fernando Burgos,
jefe del área ambulatoria del Servicio de Pediatría. Señaló primero la
falta de comunicación entre padres e hijos: “Vienen a pedirme que hable
con los chicos porque ellos no lo hacen”. Se pierde el diálogo, el
afecto, la mirada, y empiezan los problemas.
El Dr. Burgos explicó que no existen “fórmulas mágicas” para educar a un
hijo para la vida; implica lograr que los chicos aprendan a dirigir su
existencia, a “autogobernarse” y a “saber elegir”. “Y, cuando los
problemas surjan –culminó– hay que encontrar vías de solución o al
menos, como decimos los médicos, acompañarlos”.
La Mag. en Psicología, Andrea Saporiti, del Instituto de Ciencias para
la Familia, encabezó la segunda parte del evento. Prefirió situarse en
los zapatos de los padres y preguntar al auditorio: “¿Qué miran los
chicos cuando nos ven?”. “¿No será que porque ven lo que ven acaban
diciendo “mejor me quedo donde estoy?”, disparó.
Afirmó que no solo los chicos sufren cambios y crisis internas en la
adolescencia, sino que también los padres atraviesan una etapa
complicada: “Están en la mitad de la vida y se plantean preguntas
parecidas a las de sus hijos: ¿Qué quiero? ¿Adónde voy? ¿Cómo me paro
frente a la vida?”. “Vivimos quejándonos de que están perdidos... ¿y
nosotros?”, resumió.
La Mag. Saporiti resaltó que los adultos atraviesan una etapa de
generatividad o de estancamiento. “Generatividad cuando pueden generar
algo para sus hijos. Se preguntan qué les están dejando y sacan provecho
de la crisis”; por el contrario, el estancamiento llega cuando esto no
sucede. “Los padres iguales a los hijos son un ejemplo típico de adultos
estancados. Así, los hijos se encuentran con pares y no con personas
situadas delante de ellos. Las relaciones con los padres deben ser
jerárquicas, asimétricas”, puntualizó.
Acerca de los adolescentes en sí, la psicóloga comentó que se sitúan en
una etapa estresante, por la transición de la infancia a la adultez.
“Buscan su identidad y crear un yo integral, armonioso”. ¿El objetivo?:
“Lograr la madurez emocional. Adoptar responsabilidades y hacerse cargo
de sí mismos”. Para hacerlo necesitan de la mirada y de la contención
afectiva de los padres porque “tienen pánico de salir al mundo”,
enfatizó Saporiti.
Claves, de bolsillo
La Mag. Saporiti enumeró, por último, algunas claves para “no morir en
el intento de educar a los hijos”:
· Ser punto de apoyo. Que los hijos los tengan de faro y de guía, que
sepan que se van, pero que los padres siguen ahí. “Como los bebés que
corren mirando hacia atrás para ver si la mamá está ahí y cuando no la
encuentran, se desorientan y se caen, lo mismo pasa con los
adolescentes”.
· Tener confianza. dar crédito a los hijos. Darles el espacio porque
creen en ellos.
· Distancia prudencial. “Como un auto que si se pega demasiado al de
adelante, lo choca y si se aleja mucho lo pierde de vista. Hay que
regular la distancia”, dijo.
EL próximo encuentro
será el jueves 11 de septiembre, de 19.30 a 21 horas. Serán cinco en
total, una vez por mes. Informes: (02322) 48 2158.

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