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Valencia
(España) |
10 de
Septiembre de 2007 |
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La Cirugía Mayor Ambulatoria
traslada el concepto de anestesia en casa. |
Que el paciente se vaya con el dolor controlado a su
casa y sea capaz de recuperarse sin necesidad de volver al hospital es
el principal objetivo de la Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA), un modelo
que integra cada vez mayor número de operaciones complejas y bajo el
que, según datos de la Consellería de Sanidad, se realizaron 48.634 del
total de de 167.073 intervenciones quirúrgicas del primer semestre del
2007 en la Comunitat Valenciana.
En el caso del Hospital General Universitario de Valencia el volumen de
intervenciones se eleva a cerca de un 40 por ciento del total. Lo que
permite que pacientes sometidos a una cirugía de hernias, artroscopias o
ligamento cruzado de rodillas, puedan ser anestesiados, operados y
devueltos a su domicilio en menos de 23 horas. Según Roberto García
Aguado, jefe clínico de anestesia de la unidad de cirugía ambulatoria de
este hospital y ponente durante el XIII ESRA Local Meeting que se
celebrará en Valencia del 13 al 14 de septiembre, la estancia media en
su unidad es de las más bajas. “Ronda la media de una hora o una hora y
media”, y destaca el papel del anestesiólogo en este proceso, ya que de
él depende trasladar al domicilio del enfermo el periodo de recuperación
tardía.
De acuerdo con este especialista se trata de un modelo que debería haber
sido instaurado mucho tiempo atrás, ya que hay ciertas operaciones que
no precisan el ingreso al poder controlarse el dolor. “El hospital
está para pacientes graves, que se benefician de una vigilancia”,
señala, “pero si esa vigilancia la puede hacer un familiar con un
teléfono de contacto no tiene ninguna ventaja tenerlo en el hospital,
que es un ambiente mucho más séptico y con gérmenes mucho más dañinos.”
Así, al paciente que se marcha a casa se le da un teléfono de contacto y
se realiza un seguimiento los primeros días para asegurar una correcta
recuperación. El objetivo principal es que “la calidad sea la misma”
tanto en el hospital como en su casa, como indica Servando López,
anestesiólogo del hospital Juan Canalejo de la Coruña y director de
alguno de los talleres de CMA que se realizarán durante el congreso de
la ESRA. Lo que además de permitir un mayor confort, libera recursos
hospitalarios, como camas y personal médico, y los dirige a otros
pacientes más graves.
Se trata además de un modelo con mucha proyección. Según Roberto García
Aguado las expectativas de crecimiento en el hospital es que llegue a
englobar como mínimo entre el 45 y el 50% de las operaciones realizadas.
En este sentido, gracias a la construcción del pabellón nuevo, se prevé
destinar cinco o seis quirófanos sólo a operaciones de CMA. No obstante,
más que en términos cuantitativos, la evolución de este modelo se mide
en la cantidad de nuevas intervenciones complejas que puedan integrarse.
“La clave es el dolor postoperatorio”, señala. “Las
intervenciones que duelen mucho se necesitan mandar a casa con un
bloqueo regional y así para poder realizar este incremento se necesita
organizar un sistema que te permita cubrir una correcta analgesia
postoperatoria”. |