Bilbao (España)

 15 de Octubre de 2008

Los anticonceptivos orales junto con la acción del sol favorecen la aparición del melasma en mujeres jóvenes.

Tras el verano, se ha constatado un repunte en las consultas dermatológicas hechas a especialistas a causa de este problema.

- Los melasmas son manchas extensas marrones que aparecen en la cara debido a la acción del sol. Sus principales zonas de aparición son la frente, las mejillas y en la zona del labio superior.

- Las mujeres jóvenes que toman anticonceptivos orales son las más propensas a sufrirlos, aunque también afectan a mujeres de mayor edad que siguen terapias de reemplazo hormonal, a embarazadas e incluso a hombres.

- El melasma, junto con los lentigos, son los dos principales causantes de manchas oscuras en la piel de la cara, el escote y el dorso de las manos.

- Tras la entrada del otoño, los expertos abogan por efectuar una revisión de la piel por un especialista para determinar su estado tras la exposición al sol.

El final del periodo estival ha traído consigo un repunte de las consultas dermatológicas sobre manchas en la piel. Según afirman los expertos, uno de los principales problemas que se presentan en estas consultas es el melasma, extensas manchas marrones que aparecen en la zona del labio superior, frente y mejillas. Tal y como indica la dermatóloga Nerea Landa, “la mayor parte de los casos de melasma que estamos tratando responden al perfil tipo de una mujer o chica joven a la que le gusta tomar el sol y que habitualmente sigue un tratamiento con anticonceptivos orales”.

Según expone la dermatóloga de la Clínica Dermitek de Bilbao, la explicación a esto se halla “en la conjunción de hormonas y sol”, que en muchos casos, provoca la aparición de estas manchas en la piel. Así, “los cambios hormonales que sufre la mujer mientras toma la píldora, cuando está embarazada o cuando sigue un tratamiento de reemplazo hormonal están detrás de la inmensa mayoría de los casos de melasma”. Además, apunta a que en su prevalencia influyen aspectos genéticos y que en menor medida también se da en hombres.

La dermatóloga manifiesta que la incidencia del melasma entre la población joven femenina va en aumento a causa de la mayor propensión a exponerse a la radiación solar. “A pesar de que en los prospectos de los anticonceptivos orales se advierte del riesgo de que exista fotosensibilidad, este aspecto es tenido en cuenta en muy pocas ocasiones a la hora de tomar el sol o, simplemente, pasear por la calle”, apunta Landa.

Una vez que el melasma aparece, puede durar años en la piel de la persona e, incluso, extenderse. A pesar de que su intensidad durante el invierno puede que se atenúe ligeramente, “con la llegada de la primavera y de una mayor intensidad de los rayos UVA, reaparecen, muchas veces de una manera muy antiestética”.

Tratamiento

Debido a la localización de las zonas de aparición del melasma, —la frente, las mejillas y la zona del labio superior—, son frecuentes las consultas para erradicar estas manchas de la piel. “Antes se solían recomendar cremas despigmentantes, pero debido a que la pigmentación del melasma es más profunda, su acción era ineficaz en muchos casos”.

Así, según informa la experta, “para penetrar hasta las capas más profundas de la piel, se ha demostrado que lo que mejor resultado da es la utilización de una mascarilla despigmentante realizada con una fórmula concentrada que aumenta la presencia de los principios activos en las zonas a tratar. De este modo, permite que la piel se descame de una forma más controlada, logrando una mayor eficacia en la despigmentación”.

De igual manera, Landa pone de relieve la reciente incorporación de dos nuevas tecnologías al tratamiento de estas manchas: la luz pulsada intensa (Intense Pulsed Light) y la luz de banda ancha (Broad Band Light). Esta última es parecida a la luz pulsada intensa “pero físicamente está mejor construida y permite unos niveles de entrega de energía más controlados”. Su mecanismo de actuación consiste en que la luz que emiten “es absorbida por la pigmentación profunda, disminuyendo la concentración de melanina y, por consiguiente, aclarando las manchas”.

Control tras el verano

La dermatóloga también hace hincapié en el control médico periódico de la piel, “para evitar tanto problemas de salud que pueden llegar a ser graves como la aparición de manchas que envejecen y afean la piel y que pueden ser prevenidas o tratadas fácilmente. Con el sol aparecen multitud de manchas, tanto benignas como malignas, por eso es importante un diagnóstico por un especialista”, recalca.

Así, la experta se refiere también a los lentigos, pequeñas manchas marrones en forma de gota que aparecen fundamentalmente en la cara, el escote y las manos. “Los lentigos surgen con los años en las zonas que más han estado expuestas al sol y que, igualmente, son las más visibles. A medida que pasa el tiempo, van creciendo en número y en tamaño, por lo que en algunas ocasiones pueden ser realmente llamativas”. Este tipo de manchas solares también tienen un fácil tratamiento clínico.

“En Dermitek empleamos un láser Q-Switch de alejandrita –una piedra preciosa- en combinación con luz de banda ancha. El láser actúa emitiendo impulsos de luz en nanosegundos. De este modo, consigue fragmentar el pigmento de la mancha —la melanina—, cuyos restos son posteriormente eliminados por el cuerpo de forma natural”, puntualiza Landa. Por otro lado, la luz de banda ancha (LBB) trabaja “aclarando las manchas y rejuveneciendo la piel”. En estos momentos se pueden eliminar los lentigos con estas tecnologías en una o dos sesiones de tratamiento.

En cuanto a los melanomas, “su incidencia es cada vez más preocupante. Las cifras de prevalencia aumentan año tras año y el control médico es fundamental, ya que es un tipo de cáncer altamente metastásico. En aquellas personas con antecedentes familiares de este tipo de cáncer, que tenga una piel clara, un número relevante de nevus, quemaduras solares en su infancia y que sigan exponiéndose al sol, la necesidad de que se controlen periódicamente es fundamental, así como la obligatoriedad de extremar las medidas de prevención y protección frente a la radiación solar”.