Washington, D.C. (Estados Unidos)

15 de Noviembre de 2006
El retraso en el inicio del tratamiento de la artritis reumatoide puede afectar el empleo a largo plazo.

Según datos presentados en la Reunión Anual Científica del Colegio Americano de Reumatología (ACR), los pacientes con artritis reumatoide sostenida, pueden ver afectada su vida profesional y el desarrollo de sus empleos.


Los investigadores han concluido que la función física y la duración de la enfermedad son factores importantes asociados a la falta de empleo en pacientes con artritis reumatoide, algo que puede mejorar muy significativamente con la puesta en marcha de un tratamiento precoz. La artritis reumatoide es la forma más común de artritis inflamatoria que afecta a más de dos millones de americanos, siendo el 75 por ciento de los afectados mujeres.


Estos datos sobre artritis y empleo se han obtenido en dos ensayos: “Los ensayos ATTRACT y SPIRE muestran que la intervención con Remicade® (infliximab) en combinación con metotrexato, reduce los signos y síntomas, inhibe el daño articular y mejora las funciones física en pacientes con artritis reumatoide moderada a severa” afirmó el Dr. Josef Smolen, Profesor de Medicina Interna y Presidente del Departamento de Reumatología del Hospital General de Viena e investigador de ambos estudios. “Lo más importante de estos últimos análisis basados en las características de los pacientes participantes en estos ensayos, es que ofrecen información adicional sobre cómo esta enfermedad se relaciona con la probabilidad de empleo para hombres y mujeres que viven con artritis reumatoide”.


Según los resultados de los estudios ATTRACT y ASPIRE, que han incluido a más de 1.400 pacientes con artritis reumatoide activa, el empleo en estas personas estuvo estadísticamente asociado a la capacidad física, la edad, el sexo y la duración de la enfermedad.


Los datos mostraron que en pacientes con una edad media de 45 años con artritis reumatoide e incapacidad moderada sostenida, sus probabilidades de conseguir o mantener el empleo van disminuyendo progresivamente en períodos de cinco años, algo que puede detenerse con la utilización de una terapia eficaz desde el comienzo de la enfermedad.


Sobre ATTRACT

Este estudio incluía 428 pacientes de 34 centros de investigación de Estados Unidos y Europa. Todos los pacientes padecían artritis reumatoide de moderada a severa, recibiendo tratamiento con metotrexato. De forma aleatoria se establecieron dos grupos de tratamiento, uno recibía metrotexato más infliximab, y otro metrotexato más placebo, observándose una mejora significativa en la evolución de la enfermedad entre los pacientes tratados con la combinación de infliximab más metrotexato


Durante los dos años de duración del estudio, la incidencia de efectos secundarios fue similar para los pacientes tratados con Remicade® (infliximab) y metotrexato y con el placebo y metotrexato. Los efectos secundarios más frecuentes fueron infección del tracto respiratorio superior, dolor de cabeza, nauseas, sinusitis y erupción cutánea. La incidencia de efectos secundarios graves fue baja y similar en pacientes tratados con Remicade® y metotrexato y con placebo y metotrexato.


Sobre ASPIRE

El Estudio Activo-Controlado de Pacientes Recibiendo Infliximab para el Tratamiento de Artritis Reumatoide del Comienzo Temprano (ASPIRE en sus siglas en inglés), es el ensayo controlado más grande jamás realizado exclusivamente en pacientes de artritis reumatoide de inicio temprano, y viene a confirmar los resultados también observados en el Estudio ATTRACT, según los cuales Remicade® más metotrexato es más eficaz en el control de la enfermedad que placebo y metotrexato en pacientes con la enfermedad activa de grado moderado a severo.