París (Francia)

 13 de Junio de 2008

Tratar la artritis reumatoide con un fármaco biológico ahorra 5.000 € por paciente y año en costes laborales.

Tratar a los pacientes de Artritis Reumatoide (AR) temprana y activa con un fármaco biológico (adalimumab - Humira) más metotrexato (MTX) se traduce en un ahorro económico indirecto estimado de en torno a 5.000 € (aproximadamente 7.800 $) por paciente y año, en comparación con el tratamiento con MTX sólo.

Los datos, expuestos en la reunión anual de la Liga Europea contra el Reumatismo (EULAR) que ha tenido lugar estos días en París, son el resultado de un estudio económico multicéntrico de dos años de duración. Este importante ahorro de costes se atribuye a la mejora en la realización del trabajo (asalariado y doméstico), la capacidad de obtener o recuperar empleo y la reducción en el número de días de baja laboral. Asimismo, la probabilidad de fracaso en la obtención o mantenimiento del empleo se asoció significativamente con el daño articular así como puntuaciones pobres en otras mediciones para evaluar el bienestar físico y mental.

También se ha demostrado a través de un análisis complementario cómo el daño articular en los estadios precoces de la Artritis Reumatoide es predictor de la capacidad del paciente para obtener o conservar el empleo. "Según comentó el Dr. Ronald F. Van Vollenhoven, del Hospital Universitario Karolinska (Estocolmo): "Aunque la artritis reumatoide es una enfermedad progresiva y crónica, los pacientes pueden ser capaces de mantener su vida laboral productiva con la ayuda de opciones de tratamiento como ésta".

En la actualidad más de cinco millones de personas en todo el mundo sufren de artritis reumatoide (AR), y la mayoría de ellas se encuentran en la flor de sus vidas laborales (entre los 25 y 55 años de edad).

Todas las formas de artritis, incluida la Artritis Reumatoide, son la causa principal de incapacidad laboral en Europa y aunque no hay cura para esta patología, se siguen investigando tratamientos que no sólo alivian el dolor y la inflamación, sino que también reducen la progresión de la enfermedad, inhibiendo de este modo el daño en la articulación que podría impedir a los pacientes realizar sus actividades cotidianas.