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Barcelona
(España) |
28 de Abril de 2008 |
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El pronóstico
del asma infantil es peor si los padres fuman. |
El tabaquismo y los
efectos del humo del tabaco en fumadores activos y en fumadores pasivos
es uno de los principales problemas de salud pública en la actualidad.
Estudios científicos demuestran que el tabaquismo de los padres influye
directamente en la salud respiratoria de los hijos y predispone al asma
infantil, que cuando se produce es de mayor gravedad.
El Dr. Julio Ancochea, Presidente de la Sociedad Española de Neumología
y Cirugía Torácica (SEPAR), asegura que “cada vez se hace más
evidente la necesidad de apoyar medidas legislativas para controlar el
tabaquismo en los lugares públicos y el desarrollo de programas de
prevención encaminados a evitar en lo posible la incorporación de los
jóvenes a esta adicción”.
El Dr. Vicente Plaza, coordinador del Área de Asma de SEPAR constata que
“los niños asmáticos de madres fumadoras, sufren un asma más grave, y
tienen menor capacidad pulmonar que aquellos cuyas madres no fuman”.
Este especialista también comenta que “los asmáticos fumadores tienen
más síntomas, más morbilidad y peor salud respiratoria que los asmáticos
no fumadores”.
Según los datos extraídos de la revisión Asma y Humo de Tabaco publicada
en la revista Archivos de Bronconeumología, existen evidencias que
indican que el hábito de fumar en los padres se relaciona con un
incremento en la prevalencia del asma y síntomas respiratorios en los
niños. Asimismo, resultados de diversos estudios evidencian una relación
dependiente de la dosis entre el tabaquismo en los padres y la
prevalencia de asma, sibilancias (pitos al respirar), y tos crónica.
Este mismo artículo también recoge la conclusión de otro estudio que
evidencia que el tabaquismo materno tienen mayor influencia que el
paterno en el asma infantil, lo que indicaría la importancia del efecto
postnatal. El Dra. Teresa Bazús, neumóloga especialista en asma y
miembro de SEPAR explica que “hasta los seis años existe una fuerte
relación entre el tabaquismo en el hogar y la incidencia de sibilancias
y asma en los niños”.
Otro estudio prospectivo llevado a cabo en Alemania en 7.284 niños de
edades comprendidas entre los 9-11 años, muestra que los hijos de padres
fumadores que fuman en el hogar tienen menor capacidad respiratoria, que
los niños cuyos padres no son fumadores. Igualmente, tanto la tos como
las sibilancias, aumentan en relación con los niveles de consumo de
tabaco.
Además, los resultados de este estudio muestran que la exposición al
humo del tabaco, como el tabaquismo pasivo tienen un efecto adverso
sobre la función pulmonar y predisponen al asma infantil. La Dra. Bazús
recuerda que “el humo del tabaco es un agente tóxico, cuya
composición de sustancias nocivas es muy elevada, e incide directamente
sobre la vía aérea, donde desencadena una respuesta inflamatoria local”.
Asimismo, esta neumóloga comenta que “existen 3 momentos de la vida
de los niños en los que las exposición al humo del tabaco es muy
relevante en relación a la afectación de la función pulmonar: el período
de gestación, los primeros dos años de vida, cuando se dan el mayor
número de infecciones que afectan al sistema respiratorio y el
tabaquismo materno tiene mayores efectos, y los demás años de la
infancia”. La Dra. Bazús también recuerda que “todas las medidas
encaminadas a disminuir la exposición del humo del tabaco, no tan sólo
favorecen a la salud respiratoria, sino que conllevan una menor
utilización de los servicios médicos por enfermedades respiratorias”.
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