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Madrid (España) |
8 de
Octubre
de 2008 |
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En otoño, máxima incidencia de
exacerbaciones en niños con asma por virus catarrales. |
Las infecciones virales respiratorias desencadenan hasta un 80% de las
exacerbaciones en niños con asma.
• La vuelta al colegio, los primeros fríos y el abandono en
verano de los tratamientos prescritos precipitan las infecciones
virales respiratorias en estos niños.
• En España, la mayoría de los casos de las reagudizaciones
asmáticas se producen a partir de octubre, con un pico de máxima
incidencia en los meses de noviembre y diciembre.
• Los especialistas recomiendan reanudar el tratamiento de control
que en muchos casos disminuye por la desaparición de los síntomas
durante el verano.
• UN 10% de la población infantil sufre de asma, según la OMS.
Los
niños que sufren de asma hacen frente estos días a un incremento de sus
crisis asmáticas que les lleva a consultar con su especialista, acudir a
los servicios de urgencias e incluso ingresar en el hospital1. Es lo que
se conoce como epidemia otoñal, que acontece cada año, a partir de las
dos semanas de la vuelta al colegio y tras las vacaciones estivales2. La
causa: los virus catarrales que afectan al aparato respiratorio y
desencadenan exacerbaciones asmáticas en estos niños.
Tras el verano, los menores con asma pasan de un clima cálido y estable
a los primeros fríos del otoño. Se exponen de nuevo a infecciones
virales respiratorias, sobre todo por rinovirus, que desencadenan
ataques de asma. De hecho, el resfriado común se asocia hasta con un 80%
de las reagudizaciones asmáticas en los niños1. “Está claramente
establecido a través de estudios epidemiológicos que el rinovirus es uno
de los agentes infecciosos implicados con mayor frecuencia en las
exacerbaciones asmáticas, y que provoca picos epidémicos en los meses de
otoño”, afirma la Dra. María Luz García, neumopediatra del Hospital
Severo Ochoa de Leganés.
La Doctora explica también que “generalmente la crisis asmática suele
estar precedida por síntomas respiratorios de vías altas, como rinitis y
tos, y posteriormente aparece dificultad respiratoria de mayor o menor
intensidad acompañada de silbidos audibles en la auscultación pulmonar”.
Los síntomas de la reagudización son, por tanto, pitos al respirar, tos,
falta de aire, despertares nocturnos y dificultad para respirar. Y
afectan inicialmente a los niños en edad escolar, por convivir de manera
intensiva tras el verano en ambientes cerrados con otros muchos
compañeros donde es propicio el contagio, transmitiendo luego los
patógenos que causan las exacerbaciones asmáticas a los miembros de
mayor y menor edad de la familia1.
Insuficiente tratamiento del asma al volver al colegio
Otro factor que agudiza la existencia de la epidemia otoñal en niños con
asma es el abandono del tratamiento que controla el asma por parte de
los niños en los meses inmediatamente anteriores a la vuelta al colegio.
El Dr. Antonio Nieto, de la Unidad de Alergia Infantil del Hospital de
la Fe de Valencia explica que “en verano, con el buen tiempo, los
síntomas disminuyen, el niño mejora y existe una cierta tendencia a
suprimir el tratamiento de control. Muchas veces los padres, como el
niño está mejor, se relajan y hasta que no sufre una crisis, no se
vuelven a dar cuenta de que el menor precisa llevar un tratamiento de
mantenimiento”.
El Dr. Nieto explica que ésta es una realidad muy similar a la de países
de nuestro entorno, como Suecia, Inglaterra o Canadá, donde se ha
comprobado mediante diferentes estudios epidemiológicos. En concreto, en
Canadá, se evidenció que los niños que no presentaban ataques asmáticos
en otoño habían recibido con mayor frecuencia un tratamiento de
mantenimiento y control que los niños que sí presentaban crisis1. Y que,
de acuerdo con los datos recopilados de hospitalizaciones por asma entre
1990 y 2004 en niños de edad escolar, se determinó que entre el 20 y el
25% de ingresos hospitalarios por asma en niños tuvo lugar en el mes de
septiembre, coincidiendo con la vuelta al colegio1.
En España, el problema llega en octubre
En España, desde hace más de 10 años, el Hospital Severo Ochoa está
realizando un estudio clínico-epidemiológico de las infecciones
respiratorias graves en niños hospitalizados, en colaboración con el
Laboratorio de Gripe y Virus Respiratorios del Centro Nacional de
Microbiología, Instituto de Salud Carlos III de Majadahonda. Por ahora,
se concluye que en nuestro país “la epidemia de asma tiene lugar algo
más tarde, agrupándose la mayoría de los casos a partir de octubre, con
un pico de máxima incidencia en los meses de noviembre y diciembre”,
asegura la Dra. García.
Y es que el asma, tanto en España como en la mayoría de los países
industrializados, es la enfermedad crónica más frecuente que afecta a
niños y adolescentes3. Incluso, la prevalencia del asma se ha
incrementado drásticamente durante los últimos 10 años4. Según la
Organización Mundial de la Salud, en la actualidad afecta de media a un
10% de la población infantil4. Porcentaje que también se cumple en
nuestro país, según el Estudio Internacional de Asma y Enfermedades
Alérgicas en el Niño (ISAAC)6.
Atenuar la epidemia
Con la aparición de los primeros síntomas catarrales en niños con asma,
la preocupación de los padres se hace presente y preguntan al
especialista qué pueden hacer. El consejo médico es reanudar el
tratamiento o actualizarlo en función de la situación del menor. “El
modo de minimizar el riesgo es, en principio, no haber suprimido el
tratamiento que el médico les mandó y que se suspendió en verano”,
explica el Dr. Nieto.
En concreto, montelukast -comercializado por MSD como SINGULAIR®- ha
demostrado en un estudio de 549 menores de entre 2 a 5 años con
antecedentes clínicos de asma, que reduce en un 32% la tasa de episodios
de ataques de asma y en un 40% la utilización de corticoides de rescate
a lo largo de un año, en comparación con los tratados con placebo7.
Menos visitas al hospital
La consecuencia es que un tratamiento adecuado podría disminuir los días
con asma así como el uso de recursos sanitarios. En Norteamérica, en un
ensayo clínico, se añadió aleatoriamente montelukast y placebo una vez
al día al tratamiento habitual frente al asma que seguían 194 niños, de
2 a 14 años, durante seis semanas, del 1 de septiembre al 15 de octubre,
época de alto riesgo de exacerbaciones asmáticas2. El beneficio fue
sustancial para los menores: los tratados con montelukast experimentaron
una disminución del 53% de los días con empeoramiento de los síntomas
asmáticos en comparación con placebo y una reducción del 78% de las
visitas no programadas al médico a causa del asma2.
Por tanto, la administración de montelukast podría tanto reducir
sustancialmente la morbilidad de la enfermedad como el consumo de
servicios sanitarios durante este periodo2. O, en palabras de la Dra.
García, “montelukast ha demostrado ser eficaz en la reducción de las
exacerbaciones asmáticas asociadas a virus en los niños”.
Referencias:
(1) Malcolm R. Sears,et al. Understanding the September asthma
epidemia. J Allergy Clin Immunol 2007;120:526-9.
(2) Johnston, Neil W. et al Attenuation of the September Epidemic of
Asthma Exacerbations in Children: A Randomized, Controlled Trial of
Montelukast Added to Usual Therapy. Pediatrics. 2007 Sep;120(3):e702-12.
(3) Bacharier L.B. et al. Diagnóstico y tratamiento del asma en los
niños y adolescentes: informe del consenso del PRACTALL. Allergy. Volume
63. Issue1. Page 5. Entradilla. Lin 1-2.
(4) Who Factsheet. Environmental hazards trigger childhood allergic
disorders. April 2003.
(5) Claesson H.E, Dahlen S-E. Asthma and leukotrienes: antileukotrienes
as novel anti-asthmatic drugs. Journal Of Internal Medicina 1999;
245:205-227.
(6)Variaciones geográficas en la prevalencia de síntomas de asma en los
niños y adolescentes españoles. International Study of Asthma and
Allergies in Childhood (ISAAC) fase III España. Arch Bronconeumol. 2005;
41 (12):659-66
(7) Bisgaard H, Zielen S, García-Garcia ML et al. Montelukast reduces
asthma exacerbations in 2 – to 5 – year old children with intermittent
asthma. Am J Respir Crit Care Med 2005; 171:315-322.
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