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España |
9 de Julio
de 2008 |
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La calidad de
vida de los asmáticos graves podría mejorar con la termoplastia
bronquial. |
Con este nuevo
tratamiento no-farmacológico los asmáticos sufren menos crisis, usan
menos medicamentos y padecen menos síntomas
El Dr. Alfons Torrego, investigador de estudios con termoplastia y
miembro de SEPAR, destaca que “la termoplastia bronquial es una nueva
opción terapéutica en desarrollo para aquellos pacientes en los que el
asma no mejora a pesar de la medicación”.
La termoplastia bronquial- procedimiento broncoscopio con el que se
reduce la masa de músculo liso de la vía aérea y se atenúa la
broncocontricción- en personas con asma moderada o grave, mejora el
control de esta patología respiratoria. Con este nuevo tratamiento los
asmáticos registran un 50% menos de crisis de asma, gozan del triple de
días sin síntomas, y registran una reducción del 45% en la necesidad de
uso de inhaladores. El Dr. Vicente Plaza, coordinador Área de Asma de
SEPAR, comenta que “esta nueva terapia sin fármacos y con calor, permite
reducir sustancialmente la dosis de medicación de los asmáticos”.
Asimismo, el Dr. Ancochea asegura que “la termoplastia bronquial se
convierte en una opción apropiada para el asma reacio al tratamiento”.
La termoplastia bronquial es una intervención quirúrgica leve que se
realiza de forma ambulatoria con un broncoscopio flexible que se
introduce por la nariz o la boca y que genera energía térmica con
radiofrecuencia para reducir las áreas del músculo liso en las vías
aéreas. El procedimiento se completa en tres sesiones, que duran
aproximadamente una hora, y entre las que se intercalan periodos de 3
semanas. Tras la intervención que requiere anestesia local, el paciente
regresa a su domicilio el mismo día. Por su parte, el Dr.Torrego,
comenta que “la parte de músculo liso que elimina la termoplastia no
tiene consecuencias negativas y los pacientes asmáticos toleran el
procedimiento”. Asimismo, el Dr. Torrego subraya que “la termoplastia
bronquial es un innovador tratamiento terapéutico que ayuda a mejorar la
calidad de vida de los asmáticos”.
Según un artículo publicado en el The New England Journal of Medicine,
en marzo de 2007, sobre el control del asma durante el año posterior a
una termoplastia bronquial, este procedimiento en personas que sufren un
asma moderada o grave se traduce en una mejoría en el control de asma.
Los resultados del estudio muestran que la termoplastia bronquial- el
primer tratamiento contra el asma no farmacológico- reduce un 50% el
numero de ataques, reduce un 45% el uso de medicación, incrementan los
días sin síntomas, mejora el control del asma, y la calidad de vida de
estos enfermos.
En el estudio se asignó de forma aleatoria a 112 pacientes, de entre
18-65 años, con un asma moderada o grave, que habían sido tratados con
corticoides inhalados y agonistas 2-adrenérgicos de acción prolongada
(B2AP), y en los que el control del asma había empeorado al suspender
los B2AP, a someterse a una termoplastia bronquial, o bien a un grupo de
control, que no recibía el procedimiento bronscocópico. El criterio
principal de valoración fue la frecuencia de reagudizaciones leves, que
se calculó durante tres periodos programados de dos semanas de
abstinencia de los B2AP al cabo de 3, 6, y 12 meses. Se evaluaron
también el flujo aéreo, la sensibilidad de la vía aérea, los síntomas
del asma, el número de días sin síntomas, el uso de medicamentos en
situaciones de crisis y las puntuaciones en el cuestionario sobre la
calidad de vida con el asma (AQLQ) y el cuestionario sobre el control
del asma (ACQ). El principal objetivo del estudio era examinar la
eficacia y la seguridad de la termoplastia bronquial como tratamiento
contra el asma.
Los resultados de la investigación muestran que la tasa media de
reagudizaciones leves, en comparación con la situación basal se redujo
en el grupo sometido a la termoplastia bronquial pero permaneció igual
en el grupo control. A los 12 meses se observaron mejorías
significativas mayores en el grupo sometido a la termoplastia bronquial
que el en grupo control, en cuanto al flujo espiratorio máximo, en las
puntuaciones del AQLQ y el ACQ, en el porcentaje de días sin síntomas,
las puntuaciones de los síntomas, y además, los pacientes de este grupo,
necesitaron un menor número de las inhalaciones de los medicamentos
utilizados en situaciones de crisis.
Por otra parte, los resultados del estudio también resaltan que los
valores de la sensibilidad de las vías aéreas y el volumen espiratorio
máximo, en el primer segundo de la espirometría forzada, realizada en
ambos grupos, no difiere significativamente entre el grupo sometido a la
termoplastia bronquial y el grupo control. La aparición de
acontecimientos adversos fue más frecuente en el grupo sometido a
termoplastia bronquial que en el grupo de control inmediatamente después
del tratamiento, pero fue similar durante el periodo comprendido entre
las 6 semanas y los 12 meses posteriores al tratamiento.
El Dr. Plaza recuerda que “el asma es una de las enfermedades crónicas
respiratorias más frecuentes, que causa casi 3 millones de visitas al
médico y produce unas 200.000 hospitalizaciones al año en todo el mundo,
y en España afecta entre el 3-5% de la población adulta y casi al 8% de
la infantil”. Asimismo, el Dr. Plaza, subraya que “el asma afecta a 300
millones de personas en todo el mundo, provoca unas 180.000 muertes cada
año, y los principales factores que contribuyen a su morbi-mortalidad
son un mal diagnóstico y un tratamiento inadecuado, por todo ello la
termoplastia bronquial supone un gran avance para reducir los síntomas
del asma y mejorar las calidad de vida de los asmáticos”.
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