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Barcelona
(España) |
31 de
Enero de 2008 |
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La reducción de la sal en la
dieta, tabaco y dosis bajas de aspirina podrían prevenir
18.000.000 de muertes en personas con riesgo cardiovascular en
los próximos 10 años. |
Resultados de un estudio elaborado por los doctores
Thomas Gaziano y Stephen S. Lim del Brigham Women´s Hospital de Boston
concluyen que una reducción de la sal en la dieta, tabaco y dosis bajas
de aspirina (comercializado en España con el nombre de Adiro®) podrían
prevenir 18 millones de muertes en personas con riesgo cardiovascular en
los próximos 10 años.
El estudio, publicado en el número de diciembre de la revista The Lancet,
califica al ácido acetilsalicílico como “la piedra angular” en la
prevención y reducción de infartos de miocardio e ictus.
Los coordinadores del estudio, el Dr.Thomas Gaziano y Stephen S. Lim
afirman que se podrían prevenir 18 millones de muertes en 23 países con
tres acciones simples: el control de tabaco, la reducción de la sal en
las comidas, y una estrategia de medicación de varios fármacos entre los
cuales se encuentra el ácido acetilsalicílico a dosis bajas.
El estudio concluye que este tratamiento evitaría 18 de las 24 millones
de muertes previstas durante los próximos 10 años. Para este estudio se
han analizado personas con riesgo cardiovascular de 23 países y los
datos muestran la evidencia de que la prevención de enfermedades
cardiovasculares ya es un hecho real.
Este artículo supone una llamada a la acción en torno a la prevención de
enfermedades de tipo cardiaco. Durante décadas, el problema
cardiovascular ha sido una afección que principalmente afectó a
sociedades occidentales y principalmente a hombres. Hoy en día el número
de afectados totales se ha incrementado así como el número de mujeres
afectadas.
La necesidad de la prevención de las enfermedades cardiovasculares a
escala mundial es clara. Los infartos de miocardio e ictus son la causa
principal de muerte en todo el mundo. La European Heart Network estima
que la enfermedad cardiovascular causa el 49% de todas las muertes en
Europa, y el 23% de europeos sufren discapacidades como secuelas de las
mismas.
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