Los primeros años de tratamiento son vitales en el cáncer de mama.

Nuevos datos confirman que el empleo de anastrozol, desde el inicio, puede ayudar a que más mujeres vivan durante más tiempo libres de cáncer.

 

Madrid (España), 17 de Mayo de 2005.

Los últimos datos del ensayo ATAC, presentados en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), en Orlando (Estados Unidos), han confirmado los beneficios que el empleo del inhibidor de la aromatasa Arimidex (anastrozol) reporta a las mujeres postmenopáusicas para seguir viviendo libres de cáncer de mama.

Comparando los resultados de la vida real de las mujeres de este estudio, que tomaron anastrozol o tamoxifeno durante cinco años después de cirugía por cáncer de mama temprano, se demuestra que el tratamiento inicial con anastrozol puede prevenir muchas de las recurrencias del cáncer de mama que de otro modo se producirían si fueran tratadas con tamoxifeno. Los datos también demuestran que el utilizar primero anastrozol ayuda a evitar algunos de los acontecimientos adversos asociados a tamoxifeno y que ponen en peligro la vida, como trombos sanguíneos, ictus y cáncer de útero.

"Hasta ahora las mujeres tenían un elevado riesgo de que su cáncer recurriera durante los primeros dos a tres años después del diagnóstico, independientemente del tratamiento que recibieran. Considerando el número de recurrencias que fueron prevenidas por anastrozol en comparación con tamoxifeno en el estudio ATAC, más de la mitad de ellas ocurrieron durante los primeros dos años y medio de los cinco años del período de tratamiento", ha explicado el doctor Buzdar, del MD Anderson Cancer Centre, de Texas (Estados Unidos).

Proteger a las mujeres de acontecimientos adversos que ponen en peligro la vida

Un conocido efecto adversos asociado a la terapia con tamoxifeno, es el aumento del riesgo de cáncer de endometrio. Una revisión de un análisis de datos del estudio ATAC ha revelado ahora lo importante que ello puede ser para seleccionar el tratamiento más adecuado después de la cirugía. El diagnóstico de un tumor en el útero, benigno o maligno, fue el triple o el cuádruple en las mujeres que habían tomado tamoxifeno, en comparación con anastrozol, y ello llevó casi a cuadruplicar el número de mujeres que habían sido sometidas a histerectomía en el grupo tratado con tamoxifeno. Los trombos sanguíneos, incluidas embolias pulmonares e ictus, aumentaron un 50% en las pacientes tratadas con tamoxifeno en comparación con anastrozol.

"Aunque anastrozol aumenta el riesgo de fracturas en comparación a tamoxifeno, podemos identificar a aquellas pacientes que tienen mayores posibilidades de tener una fractura y tratarlas proactivamente" continuó el doctor Buzdar. "En cambio, es mucho más difícil predecir o prevenir algunos de los efectos adversos observados con tamoxifeno que ponen en peligro la vida", añadió.

Visión a largo plazo

Los datos del ATAC han confirmado que los beneficios que proporciona anastrozol a las mujeres, tanto en términos de vivir libre de cáncer durante más tiempo como de evitar serios efectos secundarios, se evidencian desde el inicio del tratamiento. No obstante, quedan aún sin responder algunas cuestiones en relación al beneficio de iniciar el tratamiento con tamoxifeno y cambiar algunos años después a una terapia con un inhibidor de la aromatasa. El Profesor Jack Cuzick, del Cancer Research UK, Instituto Wolfson de Medicina Preventiva de Londres (Reino Unido), ha utilizado modelos para predecir los efectos a largo plazo de estas estrategias, hasta diez años después de la cirugía inicial.

¿No es demasiado tarde para las mujeres que ya han empezado su tratamiento con tamoxifeno?

Los nuevos datos del estudio ABCSG 6ª, también presentados en ASCO, demuestran que las pacientes que ya han terminado un periodo de cinco años de tratamiento endocrino pueden ampliar su protección frente al cáncer de mama siguiendo durante otros tres años un tratamiento con anastrozol.

La gran evidencia de datos clínicos de la que actualmente se dispone sobre este inhibidor de la aromatasa, junto con las nuevas directrices clínicas, están haciendo cambiar las perspectivas d etratamiento de estas pacientes, tal como ha airmado el doctor Buzdar: "Una cosa está clara: Las mujeres se merecen recibir la mejor opción posible de controlar su cáncer de mama desde el principio".