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El 75 por
ciento de los pacientes con anticoagulantes desconocen que su
medicación se utiliza para prevenir los coágulos sanguíneos.
o Se lanza la
campaña "It's About Time" ("Ya es hora")
para promover un mayor entendimiento de la prevención de la trombosis.
Munich (Alemania), Septiembre
2004.
Los resultados de un
nuevo estudio pan-europeo presentado en el Congreso de la Sociedad
Europea de Cardiología, que se ha celebrado en Munich (Alemania),
demuestran la necesidad de mejorar la educación del paciente y de tener
tratamientos menos molestos para mejorar la eficacia y calidad de vida
de los pacientes que reciben terapia anticoagulante a largo plazo.
Con esta presentación
se ha puesto en marcha "It's About Time" ("Ya es
hora"), una campaña patrocinada por AstraZéneca y que está
liderada por el grupo AntiCoagulation Europe y por importantes médicos
a nivel internacional a fin de promover una mayor comprensión de la
trombosis y la prevención del ictus y, en definitiva, elevar el
estándar de su tratamiento.
Aunque eficaces en la
prevención de los coágulos sanguíneos y del ictus, los VKAs se
asocian con numerosas interacciones con la comida y otros fármacos y
precisan un cuidadoso manejo y una monitorización regular de la
coagulación para asegurar que se logra un equilibrio entre eficacia y
seguridad.
La encuesta, realizada
en 711 pacientes con fibrilación auricular (una patología que
incrementa en seis veces el riesgo de ictus) y que recibían tratamiento
con antagonistas de la vitamina K (VKA), destaca el impacto de las
limitaciones de los VKAs en la vida de los pacientes.
El 66 por ciento tuvo
que asistir a sesiones de monitorización sanguínea, en el hospital o
en la clínica, al menos una vez al mes durante todo el tiempo (una
media de 6 años) del tratamiento. En uno de cada 10 pacientes, el
tratamiento se prolongó durante más de 15 años.
Los pacientes
manifestaron que su monitorización tuvo un impacto negativo en su
disponibilidad para trabajar, irse de vacaciones o estar con sus
familias. Además, uno de cada cinco pacientes había dejado de asistir
a una de las citas para monitorización sanguínea, poniéndose así en
una situación de mayor riesgo.
A pesar del importante
papel que los pacientes tienen en el manejo de su propio tratamiento, la
encuesta destaca una carencia en la educación del paciente. Sólo el 25
por ciento de los pacientes a los que se les preguntó sobre su
tratamiento anticoagulante respondieron que su medicación se utilizaba
para prevenir que se produjeran coágulos sanguíneos. Uno de cada siete
pacientes con fibrilación auricular pensaba, incorrectamente, que los
VKAs se utilizaban para corregir su arritmia cardiaca. Además, una
cuarta parte no recordaba haber recibido ninguna información sobre la
fibrilación auricular en el momento del diagnóstico y, de aquellos que
habían recibido información, solamente a uno de cada tres se les
había proporcionado información sobre su tratamiento.
"Si no se
comprende la acción del fármaco y cómo las acciones diarias pueden
afectar su eficacia, los pacientes pueden involuntariamente reducir la
protección que los VKAs proporcionan frente al ictus", comenta
Even Knight, director de AntiCoagulation Europe. "It's About
Time llevará a los médicos y a los grupos de pacientes a desear tener
más información y nuevas opciones terapéuticas que mejoren los
resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes que reciben
anticoagulación a largo plazo".
La presente encuesta
viene a completar a otra, "Euro Heart", realizada
anteriormente por la Sociedad Europea de Cardiología sobre fibrilación
auricular. En la misma intervinieron cardiólogos de la SEC de 35
países para identificar las actitudes y opiniones del manejo de la
anticoagulación en la fibrilación auricular.
"La SEC está
comprometida en la mejora de los estándares del cuidado de los
pacientes con fibrilación auricular", comentó el profesor
Harry Crijns, del departamento de cardiología, del Hospital
Universitario de Maastricht (Holanda), quien mostró su satisfacción
por la presentación de esta campaña que "ayudará a
identificar y compartir las mejores prácticas" y a asegurar
que "los pacientes con tratamiento a largo plazo reciben los
mejores cuidados posibles".
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