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Montreal
(Canadá). |
12
de Septiembre de 2005 |
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Los pacientes con
ERGE tardan dos años en buscar ayuda médica. |
Las personas padecen
los molestos síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
durante un tiempo medio de dos años antes de que busquen ayuda y
consejo de sus médicos de atención primaria. Los resultados de la
encuesta "Burning Desires", dados a conocer hoy, indican que
esto puede deberse a la percepción que tienen los pacientes de que
mientras los productos que no precisan prescripción (OTC) son eficaces,
los productos de prescripción no ayudarán. Esto a pesar del hecho de
que los medicamentos de prescripción, en forma de inhibidores de la
bomba de protones (IBPs) han demostrado proporcionar alivio de uno de
los principales síntomas de la ERGE, la pirosis, al cabo de cinco días
en la mayoría de los pacientes.
Síntomas como la
pirosis suponen una considerable carga para la vida de los que la
padecen, y más del 80 por ciento de los encuestados ha tenido que
modificar su estilo de vida, por ejemplo evitar algunas comidas, para
tratar de controlar sus síntomas.
Comentando sobre los
resultados de la encuesta, el profesor Roger Jones, del King's College
de Londres (Reino Unido), manifestó que "los resultados de la
encuesta indican que muchos pacientes con ERGE sufren de forma
innecesaria".
"Es una
creencia errónea entre muchos pacientes de ERGE el que los medicamentos
de receta no podrán ayudarles, ya que piensan que pueden controlar sus
síntomas con productos OTC. No obstante, estos productos sólo alivian
ocasionalmente la pirosis y no debería confiarse en ellos para el
control de los síntomas a largo plazo. Es importante que los pacientes
visiten a sus médicos y discutan su enfermedad ya que éstos les pueden
recetar un tratamiento más eficaz, como la terapia con inhibidores de
la bomba de protones, que pueden tener un impacto importante en el
control de la severidad de los síntomas y en la mejora de la calidad de
vida".
Utilizando una escala
de siete puntos, siendo el siete el más importante, se pidió a los
participantes que valoraran la fuerza que varios factores tenían para
influenciarles o inhibirles de que consultaran a un médico de atención
primaria en busca de tratamiento y consejo sobre su enfermedad. Entre
924 pacientes no diagnosticados, los factores más frecuentes incluyeron
la creencia de que los productos OTC eran más eficaces (puntuación
media = 41), que no habían tenido un incremento de la severidad o
frecuencia de los síntomas (puntuación media = 4,1) o que sus
síntomas ya estaban controlados (puntuación media = 4). Además, la
creencia de que los medicamentos de prescripción no podían ayudar
influía en que no visitaran a sus médicos (puntuación media = 3,8).
En comparación con
esto, de los 984 pacientes entrevistados diagnosticados de ERGE, los
factores de más influencia que les llevaba a visitar a sus médicos en
busca de consejo y tratamiento, incluían la creencia de que los
médicos les podían ayuda (puntuación media = 5,8), una creencia de
que su médico los tomaba en serio (media = 5,7) y que existían
opciones terapéuticas eficaces (5,7).
Los datos de la
encuesta "Burning Desires" demuestran que los pacientes con
ERGE que buscaron ayuda médica y que fueron tratados con terapia con
inhibidores de la bomba de protones (IBPs), manifestaron una mayor
mejoría de sus síntomas en comparación a los que recibieron
tratamientos alternativos, incluidos antagonistas del receptor H2 o
antiácidos. El 31 por ciento de los encuestados que utilizaban IBPs
manifestaron que no habían tenido síntomas durante los siete días
anteriores a la realización de la encuesta, en comparación a
únicamente el 8 por ciento de los encuestados que recibían métodos
alternativos para controlar sus síntomas. Además, los que se
automedicaban tenían una probabilidad significativamente superior de
padecer pirosis los siete días previos a la encuesta (83 por ciento) en
comparación que los que recibían tratamiento médico (67 por ciento).
El último IBP lanzado,
Nexium (esomeprazol), en cinco días puede hacer que la pirosis
desaparezca, con todo lo que esto representa en cuanto a mejora de la
calidad de vida. Este producto actúa desactivando la bomba de protones
(ácido) que produce la acidez de estómago, reduciendo así la cantidad
de ácido en el estómago, ayudando a tratar la pirosis y otros
síntomas de ERGE. Varios ensayos clínicos comparativos (incluidos los
estudios EXPO, EAZEE y Metropol) en más de 15.000 pacientes tratados
con este medicamento de prescripción, confirman que el superior control
del ácido que proporciona se traduce en beneficios clínicos.
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