El colesterol LDL es la diana prioritaria en la reducción del riesgo cardiovascular.

Con la dosis de inico habitual de 10 mg de Crestor (rosuvastatina), más pacientes alcanzan las cifras objetivo y hacen innecesarios los ajustes hasta dosis más altas, según los últimos datos presentados en el XV Simposio Internacional sobre medicamentos que afectan al metabolismo de los lípidos (DALM).

 

Londres (Reino Unido), 25 de octubre de 2004.

En la práctica clínica actual, el colesterol de las LDL (cLDL) es la diana que cuenta con mayor reconocimiento en la reducción del riesgo cardiovascular de los pacientes. Así se ha puesto de manifiesto en el XV Simposio Internacional sobre medicamentos que afectan al metabolismo de los lípidos (DALM), que se está celebrando en Londres (Reino Unido). En este encuentro se han presentado nuevos datos que evidencian que con la dosis de inico habitual de 10 mg de Crestor (rosuvastatina), más pacientes alcanzan las cifras objetivo y hacen innecesarios los ajustes hasta dosis más altas

Las directrices sobre cifras diana del colesterol constituyen una herramienta importante para ayudar a los médicos en el manejo de la enfermedad cardiovascular en todo el mundo. Las directrices basadas en la evidencia clínica, que recientemente han sido objeto de revisión, establecen una serie de cifras diana para la reducción del c-LDL, que varían según la categoría de riesgo global del paciente: cuánto más alto es el riesgo de un paciente de tener un acontecimiento cardiovascular, por ejemplo un ataque al corazón o un infarto cerebral, más baja será la cifra diana del c-LDL. Sin embargo, muchos pacientes no están alcanzando los objetivos recomendados en el tratamiento del c-LDL, lo que sugiere la necesidad de aplicar un tratamiento más intensivo utilizando estatinas eficaces.

En este sentido han destacado los nuevos datos que se han presentado hoy, obtenidos en varios estudios que han incluido más de 5.000 pacientes, y que proporcionan una evidencia adicional de la eficacia de Crestor (rosuvastatina) para tratar factores de riesgo clave de la enfermedad cardiovascular (ECV) en pacientes con dislipidemia además de aterosclerosis o arteriopatía coronaria o diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico.

Los resultados de los cinco estudios (DISCOVERY, COMETS, MERCURY I, URANUS, RADAR) presentados en este simposio demuestran que esta nueva estatina es superior a la estatina de referencia en dichos estudios (una d elas más ampliamente utilizadas en todo el mundo) para mejorar los perfiles lipídicos asociados con un aumento del riesgo cardiovascular en varias poblaciones de pacientes con dislipidemia.

En otros dos estudios, MERCURY I y DISCOVERY, también se pone de manifiesto que la dosis de inicio habitual de 10 mg de rosuvastatina permite que sean más los pacientes que alcanzan las cifras diana marcadas por el NCEP ATP III así como las cifras europeas para el c-LDL, en comparación con la estatina d ereferencia, lo que evita la necesidad de realizar ajustes hasta dosis más altas.

El profesor Philip Barter, del Instituto de Investigación Cardiaca (The Heart Research Institute) en Sidney (Australia), y autor principal del subestudio MERCURY I, comentó que "estos datos establecen con mayor énfasis que Crestor es un medicamento sistemáticamente eficaz en todo el espectro de pacientes que tienen riesgo de enfermedad cardiovascular. Los médicos pueden tener la confianza de que con esta nueva estatina tienen una opción terapéutica mejorada para los pacientes de riesgo a la dosis inicial de 10 mg y un producto con un perfil de tolerabilidad similar al de las demás estatinas".

Las alipoproteínas son reconocidas como potentes factores de predicción cardiopatía coronaria

Otros datos que se presentaron en el DALM, demuestran igualmente su eficacia en varias poblaciones de pacientes para mejorar otros factores de enfermedad cardiovascular, entre otros las apolipoproteínas, que son reconocidas por los médicos como potentes factores de predicción de cardiopatía coronaria. Las cifras elevadas de apolipoproteína A-I (Apo A-I) se vinculan con un aumento en las concentraciones de colesterol HDL (c-HDL o colesterol "bueno") y los expertos consideran que la apolipoproteína B (Apo B) es mejor factor de predicción del riesgo relativo de cardiopatía coronaria que el c-LDL, lo que consecuentemente implica un objetivo terapéutico lógico adicional en la lucha contra la enfermedad cardiaca.

Estos hallazgos están respaldados además por los resultados del estudio MERCURY I (que incluyó 3.140 pacientes con dislipidemia y aterosclerosis, arteriopatía coronaria o diabetes tipo 2) y el estudio URANUS (que incluyó 469 pacientes con dislipidemia y diabetes tipo 2), lo que proporciona pruebas adicionales de la eficacia de Crestor para mejorar el perfil de apolipoproteínas en los grupos de pacientes de riesgo.