La hormonoterapia en oncología eleva la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes.

 

Madrid (España), 20 de Enero de 2005.

"En los últimos años estamos asistiendo a la aparición de nuevos fármacos hormonales de gran efectividad y con un menor perfil de toxicidad. La hormonoterapia en oncología es un tratamiento muy eficaz que eleva la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes", ha señalado el doctor Pérez Manga, jefe del servicio de oncología médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón y coordinador del "VIII Curso sobre hormonoterapia en oncología" que, con el apoyo de AstraZéneca, se celebra en El Escorial (Madrid).

Ésta es la VIII edición de este curso, que hoy se clausura, y que como cada año ha tenido una gran acogida. "El éxito del curso se debe a que tiene un programa muy práctico con el objetivo de formar y dar una visión completa de la terapia hormonal en oncología a los médicos residentes. Para ello hemos contado con sesiones donde se han expuesto casos reales, supuestos clínicos y se han ofrecido los diferentes puntos de vista de la efectividad entre los tratamientos hormonales vs. la quimioterapia, etc.", ha explicado Pérez Manga.

Aunque desde hace unos años se emplea la terapia hormonal para algunos tumores, su aplicación clínica es de uso reciente. Este tipo de fármacos son muy recomendados como tratamiento adyuvante en los cánceres de mama, endometrio y próstata.

A este respecto, el cáncer de mama ha tenido un tratamiento especial en el desarrollo del curso, ya que es una de las patologías con una mayor incidencia y que más se tratan en las consultas de oncología. "En el cáncer de mama es donde han aparecido los mayores avances en cuanto a tratamientos hormonales (antiestrógenos, inhibidores de la aromatasa, etc.) tanto desde el tratamiento adyuvante así como de la enfermedad metastásica", ha explicado el jefe del servicio de oncología del Hospital Universitario Gregorio Marañón.

En el curso se han explicado diferentes ensayos clínicos entre los que ha destacado el estudio ATAC. Para el coordinador del curso, "es una investigación pionera que marca una nueva era en la lucha contra el cáncer de mama. Por primera vez, un grupo internacional de expertos lideres en cáncer de mama ha demostrado que el tratamiento con anastrozol durante cinco años, a continuación de la cirugía, reduce el riesgo de que vuelva a aparecer el cáncer en un 26% adicional al 50% de reducción de riesgo obtenido por tamoxifeno".