Madrid (España).

6 de Octubre de 2005

La reducción de crisis en la EPOC se traduce en menos hospitalizaciones.

Un artículo publicado hoy en el International Journal of Clinical Practice, sobre la prevención de las crisis de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), concede las mejores puntuaciones (dos puntos) a la asociación de budesónida y formoterol (Symbicort).

El doctor David Halpin, del Hospital Royal Devon and Exeter (Reino Unido), autor de esta revisión, señala que "la prevención eficaz de las exacerbaciones en la EPOC tiene el potencial de mejorar la calidad de vida del paciente relacionada con la salud, reducir la tasa de hospitalización y mortalidad, y disminuir los costes sanitarios. En cuanto al sistema de medición empleado explica que "utilizando el valor NNT, que es una medición con relevancia clínica para identificar el número de pacientes que necesitan ser tratados para observar un beneficio, Symbicort demuestra un resultado muy superior. En comparación a otras enfermedades crónicas, se han comunicado valores NNT de 69 y 34 respectivamente, para la prevención de la muerte cardiovascular y la prevención del ictus secundario. Por tanto es extremadamente positivo un valor NNT de dos, para eventos fundamentales como son las exacerbaciones de la EPOC".

Las exacerbaciones son clasificadas por los pacientes con EPOC como el aspecto de su enfermedad que más temen. A medida que aumenta la gravedad de la enfermedad, las exacerbaciones son más frecuentes y tienen peores síntomas, lo que contribuye a una disminución de la función pulmonar, deterioro de la calidad de vida relacionada con la salud y un aumento del riesgo de hospitalizaciones. Además, las exacerbaciones son un factor clave de muerte prematura, y en los últimos estudios se han demostrado tasas de mortalidad tan elevadas como del 22 al 43 por ciento en los 12 meses siguientes a la hospitalización. Sus costes asociados también presentan una gran carga económica al sistema sanitario; alrededor del 35 al 45 por ciento del total del gasto por paciente de EPOC puede atribuirse a las exacerbaciones agudas.

Las directrices actuales identifican las exacerbaciones como un objetivo clave del tratamiento de la EPOC y recomiendan el uso de un corticosteroide inhalado junto con un broncodilatador de acción prolongada para evitar estos eventos que ponen en peligro la vida. Estudios recientes demuestran que la combinación de estos dos componentes del tratamiento es más eficaz para evitar las exacerbaciones que cuando se usan de forma separada.

La utilización de Symbicort ofrece además una prolongación significativa del tiempo hasta la primera exacerbación, en comparación al tratamiento únicamente con un broncodilatador de acción prolongada previamente recomendado como base de la terapia de la EPOC, proporcionando a los pacientes 100 días adicionales libres de exacerbaciones.

En el mundo hay 600 millones de personas que padecen EPOC, lo que la convierte en una de las enfermedades crónicas de mayor prevalencia mundial. Se estima que en el año 2020 sea la tercera causa de mortalidad. La mayoría de los casos de EPOC son provocados por el tabaco, pero la enfermedad también se puede desarrollar después de repetidas exposiciones al humo o a otros agentes que irritan y dañan los pulmones y las vías aéreas.