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Ayuda psicológica
para los supervivientes del tsunami.
Los supervivientes de
grandes catástrofes, cuyos síntomas persisten a largo plazo, tienen un
mayor riesgo de padecer problemas mentales moderados y severos,
incluidas la depresión y el estrés post-traumático.
Madrid (España), 1
de Febrero de 2005.
La compañía
farmacéutica AstraZéneca, que ya había contribuido de forma directa
con más de 600.000 euros, haciéndolos llegar -a través de sus
compañías locales- a los afectados por el maremoto que asoló el
sudeste asiático, ha impulsado ahora un grupo de trabajo para llevar
ayuda psicológica a los supervivientes de esta catástrofe en Sri
Lanka, en donde el maremoto ha causado la muerte de 13.000 personas y
obligado al desplazamiento de más de 200.000.
El daño psicológico
producido por este trauma está teniendo un profundo efecto en aquellos
que sobrevivieron a la tragedia y fueron testigos de la misma. Las
pesadillas nocturnas, las depresiones, y los sentimientos de culpa son
síntomas frecuentes.
Las investigaciones
sobre otras catástrofes indican que aquellos cuyos síntomas persisten
a largo plazo tienen un mayor riesgo de padecer problemas mentales
moderados y severos, incluidos la depresión y el estrés
post-traumático.
Actualmente se sabe que
la ayuda a la recuperación psicológica, el que la persona tenga
conciencia de lo que le ha pasado y que comprenda las reacciones
psicológicas y emocionales que está teniendo, es importante para
mejorar la salud mental de los afectados. No obstante, se precisa la
ayuda de un experto, el apoyo de terapeutas entrenados y un tipo de
infraestructura sanitaria que, tras la devastación producida por el
tsunami no era viable.
Por ello, un grupo de
médicos asiáticos que trabajan en el Reino Unido ha formado un
"Grupo de Trabajo de Ayuda en Salud Mental" para hacer llegar
esta ayuda a Sri Lanka, contando con el apoyo de AstraZéneca para hacer
viable el proyecto.
El profesor C. Mohan de
este grupo de trabajo ha declarado que "incluso antes de esta
catástrofe Sri Lanka únicamente tenía un pequeño grupo de
psiquiatras y sanitarios entrenados en salud mental. Ahora la situación
es especialmente difícil. A través de la coordinación de los
programas de entrenamiento, podemos crear un grupo de trabajadores de
salud mental que sea capaz de aliviar algunos de los peores efectos del
trauma psicológico. El apoyo de AstraZéneca es especialmente bien
acogido ya que permite que médicos de Sri Lanka apliquen sus
conocimientos en su país natal en estos momentos tan críticos".
El grupo de trabajo ya
ha jugado un papel importante en la coordinación de los programas de
salud mental para ayudar a los trabajadores de salud de modo que puedan
identificar y ayudar a los que están más traumatizados. Hasta el
momento el grupo de trabajo ha entrenado en intervención en casos de
crisis a más de 130 voluntarios y a una ONG local, capacitándoles para
proporcionar una especie de primeros auxilios de ayuda psicológica.
Por su parte, Julie
Mallaby, en representación de AstraZéneca en este proyecto, ha
declarado: "Como compañía con tradición de ayuda a mejorar la
salud mental de las personas, deseamos colaborar en este tipo de
iniciativas que proporcionan mucha de la experiencia que se necesita
para trabajar con las personas traumatizadas por el tsunami. Nuestra
relación con los grupos que trabajan en Asia demuestra que actualmente
podemos trabajar tanto a nivel local como global para ayudar a las
víctimas de esta catástrofe". También ha anunciado que esta
compañía patrocinará más adelante la conferencia que tienen prevista
los grupos de trabajo asiáticos en Sri Lanka para analizar la forma en
que trabajan con los afectados por esta catástrofe.
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