Madrid (España)

 26 de Diciembre de 2005

La bronquiolitis es una de las primeras causas de consulta a los pediatras durante el invierno.

La bronquiolitis es una enfermedad propia de la infancia caracterizada por signos y síntomas de obstrucción de la vía aérea, en cierto modo parecidos a los del asma.

Este problema constituye actualmente una de las primeras causas de consulta a los pediatras y la primera causa de ingreso hospitalario de bebés en países desarrollados durante la temporada de invierno.

Concretamente, en España se registran anualmente más de 150.000 consultas pediátricas en el ámbito de la atención primaria como consecuencia de la bronquiolitis, lo que da idea del impacto socio-sanitario de esta enfermedad. Que del número total de estos casos, cerca de 30.000 requieran hospitalización, no hace sino confirmar la relevancia de este problema.

Frío, bebés con dificultades al respirar y madres angustiadas
La bronquiolitis constituye actualmente una enfermedad que cobra especial protagonismo durante los meses del invierno. En este sentido el Dr. Antonio Nieto, del Hospital La Fe de Valencia explica que "gran parte de los virus que originan esta enfermedad emergen con más fuerza durante los meses de noviembre a marzo. Así -puntualiza- en más del 80% de los casos de bronquiolitis en los bebés encontramos la presencia del virus respiratorio sincitial como principal causante del problema".

La agresividad de muchos de los síntomas asociados a la bronquiolitis, llegando en algunos casos a la sensación de ahogo hace que las madres, angustiadas, acudan masivamente a las consultas pediátricas y a las urgencias hospitalarias, especialmente durante los meses del año más fríos.

A este respecto el Dr. José Luís Montón, pediatra del centro de Salud Mar Báltico, de Madrid, confirma la alta prevalencia de la bronquiolitis en las consultas pediátricas durante el invierno. "Es extraño que pase algún día del invierno sin que veamos a algún niño con bronquiolitis en nuestras consultas -dice el experto-. Hay que tener en cuenta que, aunque este problema afecta principalmente a los lactantes entre los tres y ocho meses, hasta los dos años puede ser habitual encontrarnos casos de bronquiolitis".

Según los expertos, los síntomas de la enfermedad, muchas veces graves, la imposibilidad de comunicación con un bebé y la falta de información, hace que este problema constituya una de las principales causas de angustia para las madres

Relación bronquiolitis-asma
Tal como explica el Dr. Antonio Nieto, el hecho de que la bronquiolitis suela afectar de manera predominante a los bebés menores de un año, impide que se pueda establecer un diagnóstico claro de asma. "Lo que sí sabemos -subraya- es que cuando un niño ha tenido una bronquiolitis suficientemente intensa como para requerir hospitalización, es más probable que desarrolle asma en edades posteriores. Así, las bronquiolitis de cierta severidad, o los episodios recurrentes de obstrucción bronquial en el curso de infecciones respiratorias deben constituir señales de alarma respecto a la posibilidad de que se trate de un asma incipiente".

En esta misma línea se pronuncia el Dr. José Luís Montón, según el cual "hoy en día se valora también la bronquiolitis como un primer estadio de lo que en el futuro puede ser la enfermedad asmática. Sabemos que un porcentaje de esos niños que tienen en la actualidad bronquiolitis en el futuro desarrollarán asma".

Sibilancias
Según los expertos, en general son dos los tipos de niños que pueden verse afectados por este tipo de problema: los que presentan las denominadas sibilancias precoces transitorias, y los que presentan las sibilancias no atópicas.

Los primeros son niños con episodios de broncoespasmo durante la época lactante, y que suele resolverse alrededor de los tres años de edad. No suele asociarse con asma ni alergia, pero sí con la exposición a hermanos que acuden a guarderías.

Los segundos son aquellos que en edad escolar presentan síntomas de obstrucción aérea durante los 2-3 primeros años de vida, normalmente asociados a infecciones víricas causadas, sobre todo, por el denominado virus respiratorio sincitial. En general, esta hiperrespuesta bronquial desaparece en la segunda década de la vida.

Tratamiento
Desde el punto de vista de tratamiento, los expertos apuntan como un hecho muy destacable la posibilidad de que la persistencia del virus que ocasiona la bronquiolitis en el tracto respiratorio inferior, podría contribuir al desarrollo de las secuelas pulmonares que se observan tras la infección por el virus respiratorio sincitial.

Ello hace que los especialistas planteen nuevas modalidades de tratamiento dirigidas no sólo al control de la fase aguda de la bronquiolitis, sino también a la fase crónica de la enfermedad. En este sentido destacan la necesidad de tratamientos eficaces, seguros y específicos para el control de este problema en los niños, poniendo de manifiesto la conveniencia del uso de los antagonistas de los leucotrienos por vía oral para acortar el período sintomático del denominado síndrome post-bronquiolítico

RECOMENDACIONES PARA LAS MADRES

· No fumar: Fumar en casas donde hay niños aumenta considerablemente el riesgo de que estos tengan problemas respiratorios.
· Hay que tener mayor precaución en el caso de los bebés de menor tamaño y sobre todo si han pesado poco al nacer, puesto que el riesgo de tener una Bronquiolitis en el curso de una infección por Virus Respiratorio Sincitial es mayor.
· Los niños que van a guardería o tienen hermanos mayores es más probable que tengan infecciones respiratorias.
· Cuando un bebé tiene síntomas catarrales, especialmente si le aprecian tos o ruidos en el pecho, se debe consultar con el Pediatra.
· Si el niño ha tenido más de 2 episodios de dificultad respiratoria es probable que esté desarrollando un Asma incipiente, y se debe comentar tal eventualidad con el Pediatra.