Madrid (España)

 27 de Febrero de 2006

La única solución a la caída del pelo: acudir al dermatólogo.

La verdadera solución al problema de la calvicie se inicia con la consulta al dermatólogo.
Ésta sería una de las conclusiones más importantes del libro divulgativo "Una solución al pelo. Mitos y realidades sobre la caída del pelo" que, escrito por el Dr. Miguel Aizpún, portavoz de la Academia Española de Dermatología, pretende despejar gran parte de las incógnitas que durante años han surgido en torno al problema de la calvicie.

Esta publicación, escrita de forma sencilla y amena, y en la que ha participado el viñetista del diario de La Rioja, Carlos Sacristán, conocido profesionalmente como Tris, pretende fundamentalmente concienciar a todas las personas preocupadas por el problema de la caída del cabello que la solución pasa por la visita al especialista médico y la huida del consejo del amigo y los productos milagro.

En este sentido el Dr. Aizpún explica que el libro "aporta consejos y pautas que deben seguir aquellas personas preocupadas por su caída de pelo, su afección capilar o su enfermedad del cuero cabelludo, haciendo énfasis en la necesidad de que acudan al dermatólogo, que es quien verdaderamente les va a ofrecer una solución real a su problema"

La Alopecia Androgenética afecta aproximadamente al 20% de los hombres de 20 años, al 30% de los hombres de 30 años, al 40% de los de 40 y a cerca del 50% de los hombres de 50 años. Cuanto más pronto se produce, mayor es el impacto psicológico en la persona de forma que puede llegar incluso a afectar negativamente a su vida personal y social.

A pesar de que un tercio de la población masculina manifiesta su temor a quedarse calvo, y que el 80 por ciento ve el pelo como un elemento fundamental en su imagen, la mayoría no llega a acudir al dermatólogo cuando experimentan el problema de la alopecia, según los datos de una encuesta europea del instituto Gallup sobre el tema, en la que participaron más de 1500 hombres de toda Europa. En la actualidad, sólo el 6,4% de los españoles que tienen este problema siguen un tratamiento aunque, en la mayoría de casos, se recurre a productos que ni han demostrado su eficacia científicamente, ni han sido prescritos por un dermatólogo.

En relación a la publicidad engañosa y productos milagro que tanto proliferan en torno al problema de la calvicie, el Dr. Aizpún apunta la necesidad de que las autoridades sanitarias "legislen seriamente en defensa de los pacientes y, posteriormente, vigilen con celo el cumplimiento estricto de esa ley".

A este respecto, el experto señala que "no debemos olvidar que todavía existe un gran desconocimiento y falta de información en la sociedad en relación al problema de la caída del cabello. Precisamente -subraya- aumentar esa información es uno de los objetivos principales de este libro. Durante los últimos años -continúa- he podido observar en mi consulta a un considerable número de pacientes que ni siquiera sabían que debían dirigirse a un dermatólogo para tratar su problema. Este hecho, junto al importante impacto psicológico que ocasiona la calvicie, hace que los pacientes busquen soluciones rápidas que, muy frecuentemente, les hacen caer en manos de personas desaprensivas, sin titulación médica y que lo único que pretenden es obtener un dinero fácil y rápido a base del engaño".

De lo comentado por el Dr. Aizpún se concluye que el diagnóstico correcto del problema de la calvicie sólo puede ser efectuado por el dermatólogo y, a partir de ese punto, podrá construirse una estrategia terapéutica que desemboque en una posible solución al problema.

Algunos "remedios" de la cultura popular para combatir la alopecia como cortarse el pelo o incluso raparse la cabeza son en realidad medidas inútiles frente a la calvicie. "Hoy estamos en condiciones de asegurar -enfatiza el Dr. Aizpún- que existen tratamientos médicos eficaces contra la alopecia, como Propecia y Minoxidil, pero su aplicación exige que sólo un especialista pueda recomendar su utilización".

Este libro divulgativo se podrá conseguir a través del dermatólogo y las oficinas de farmacia.