|
(Madrid) España |
22 de Julio
de 2008 |
|
El calor veraniego, “enemigo
público número uno” de las varices. |
- Provoca la
vasodilatación de las venas y recrudece los síntomas de las varices.
- El Capítulo Español de Flebología recomienda evitar las
exposiciones prologadas al sol, usar protección solar, caminar sobre
la arena y bañarse de forma repetida.
- El consumo de una dieta rica en fibras, cargada de verduras y
desprovista de salazones, condimentos, especies, fritos o picantes
ayudarán a que minimizar los riesgos de este problema.
- Es aconsejable que aquellas personas que se encuentran en grupos
de riesgo acudan al especialista en Angiología y Cirugía Vascular
una vez terminada la temporada de baños solares.
Una exposición
prolongada al sol acarrea problemas en aquellas personas portadoras de
un cuadro de Insuficiencia Venosa Crónica, sobre todo un cuadro de
varices no tratadas previamente. Ante este punto de partida, el
vicepresidente del Capítulo Español de Flebología, Dr. Vicente Ibáñez
Esquembre, asegura que “dichos pacientes han de tener en cuenta que el
calor –tanto el sol como cualquier otra fuente alternativa…– tiene un
efecto vasodilatador sobre las venas, lo que provoca un incremento de
molestias tales como pesadez, cansancio e hinchazón”.
Con el fin de evitar estos problemas y otros más graves el Capítulo
Español de Flebología ofrece una serie de recomendaciones tales como
“evitar las exposiciones prologadas al sol, usar protecciones solares
altas, caminar sobre la arena y bañarse de forma repetida, acudir a la
playa en horas de menor fuerza solar, someterse a duchas frías e
hidratarse permanente con leche hidratante tras las duchas.
Estas medidas no sólo minimizarán las molestias de los pacientes
portadores de varices sino que evitarán, en aquellas personas que no las
tienen, la aparición o agravación de las pequeñas venas de muslos y
piernas no tributarias de tratamiento quirúrgico pero sí, posiblemente,
de una esclerosis especializada”.
“Asimismo”, prosigue el especialista, “el consumo de una dieta rica en
fibras, cargada de verduras y desprovista de salazones, condimentos,
especies, fritos o picantes ayudarán a que este problema, agravado por
el calor, no se recrudezca durante la temporada estival”.
Una vez terminada la misma, el consejo pasa por acudir a un especialista
en Cirugía Vascular, “Un reconocimiento pondrá en evidencia o no, la
necesidad de un tratamiento más específico que libere al paciente de
dicho lastre y que es aconsejado para evitar de nuevo las complicaciones
que un cuadro de varices puede generar con el paso de los años”.
Advierte el Dr. Vicente Ibáñez que “es importante que las personas sean
conscientes de que no son varices cualquier “araña vascular” o pequeña
vena que, exista en las piernas. Ha de hablarse de varices ante un
cuadro de venas dilatadas, gruesas que, tras un reconocimiento por un
especialista en Angiología y Cirugía Vascular, requieren bien un
tratamiento conservador temporal o bien una indicación quirúrgica. Cada
cuadro clínico requiere una concreta técnica quirúrgica y/o una adecuada
terapéutica médica que será valorada e indicada por el especialista”.
|