Barcelona (España)

 11 de Junio de 2008

Se crea una Unidad pionera en cirugía endoscópica de las glándulas salivares.

El Servicio de Cirugía Oral y Máxilofacial del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona organiza, conjuntamente con el Instituto de Investigación de este mismo hospital, el primer curso teórico-práctico de España sobre técnica endoscópica de las glándulas salivares.


Esta nueva técnica cambia por entero el abordaje terapéutico de las enfermedades que afectan a las glándulas salivares. Minimizar la cirugía y sus secuelas, evitar en muchos casos la extracción de toda la glándula y convertir este tipo de cirugía en ambulatoria son algunas de las ventajas de la nueva técnica.



Los próximos días 12 y 13 de junio, l’Institut de Recerca de l’Hospital Universitari de la Vall d’Hebron de Barcelona acoge el primer curso que se organiza en España sobre técnica endoscópica de las glándulas salivares. Gracias a los recursos y a la infraestructura que ofrece este centro, se puede llevar a cabo un entrenamiento quirúrgico altamente especializado. El Servicio de Cirugía Oral y Máxilofacial es uno de los grupos de referencia, en nuestro país, en el tratamiento quirúrgico de las enfermedades que afectan a estas glándulas. Este Servicio ha creado una Unidad de Cirugía Endoscópica que inicia su actividad con una veintena de casos previstos anualmente.

Nueva técnica quirúrgica, nuevos horizontes
Este cambio en la técnica permitirá un tratamiento mínimamente invasivo de muchos de los problemas que afectan a las glándulas salivares. Estas glándulas, situadas en las mejillas, debajo de la lengua y también debajo de la mandíbula, drenan su contenido en el interior de la boca y, además, consiguen que la saliva aparezca de una forma continuada, aumentando la secreción según los requerimientos. Hay diferentes enfermedades que afectan a estas glándulas, desde tumores hasta las Sialoadenitis Obstructivas (enfermedades más frecuentes de las glándulas salivares), es decir, cálculos (litiasis) que obstruyen uno de los conductos de drenaje provocando dolores cólicos, inflamaciones y/o infecciones. También pueden producirse obstrucciones de tipo mucoso, estrechamiento de los conductos salivares, problemas derivados de traumatismos, etc. “Con la excepción de los tumores que por su malignidad siguen teniendo una indicación de cirugía con extracción de la glándula afectada, el resto de afecciones de estas glándulas se podrán tratar – a partir de este momento en nuestra unidad – con cirugía endoscópica”, afirma el Dr Raspall, responsable del Servicio de Cirugía Oral y Máxilofacial de este centro. “Esta endoscopia podrá ser utilizada tanto para reabrir o dilatar conductos que hayan quedado cerrados por alguna adherencia, como para fragmentar y retirar cálculos así como extirpar obstrucciones mucosas, sin necesidad de extraer toda la glándula ni tampoco de realizar cirugía abierta tal y como se llevaba a cabo hasta hora”, comenta el Dr Raspall.

En primer lugar se dilatan los conductos salivares y se introducen los endoscopios (pequeños tubos flexibles de 1,1 a 1,6 mm de diámetro). Estos endoscopios presentan diferentes ‘canales’ en su interior. Uno de ellos es una cámara de fibra óptica que tiene como objetivo el seguimiento visual a través de una pantalla a lo largo de la intervención. Otro canal servirá para introducir pequeñas pinzas o bien un láser que permitan las litotricias (rotura de cálculos), y, de esta forma, deshacer la ‘piedra’ que provoca la obstrucción en el conducto.

Ventajas para los pacientes
Esta nueva técnica presenta, para los pacientes, toda una serie de ventajas, en comparación con la cirugía clásica, como son las siguientes: disminución del tiempo de ingreso, anestesias más ligeras, menores molestias postoperatorias, y menores daños estéticos (pues la cirugía clásica no es posible, en muchos casos, por el interior de la cavidad oral y se realiza, a través de un abordaje externo en el caso de la glándula parótida). “Cuando se interviene una glándula parótida a causa de litiasis o infecciones, generalmente el paciente ya ha padecido diversos episodios previos. Esta glándula presenta fibrosis y adherencias a causa de las infecciones de repetición o bien por la inflamación crónica sufrida. Esto dificulta la cirugía y, en algunas ocasiones, compromete el nervio facial, que pasa por el interior de la glándula, queda afectado si se utiliza la cirugía clásica, provocando diferentes grados de parálisis facial”, nos explica la Dra Munill, coordinadora de la Unidad de Sialoendoscopia de este Servicio.

Esta endoscopia también nos podría llegar a permitir realizar biopsias a través del conducto, con visión directa. “Si tenemos en cuenta que la indicación quirúrgica ante un tumor es la extracción de la glándula y que, además, la cirugía clásica presenta complicaciones, es importante, y más aún en estos momentos gracias a la nueva opción terapéutica, saber en concreto ante qué tipo de tumor específico nos encontramos”, nos puntualiza el Dr Raspall.

Un curso sin precedentes
Este curso teórico-práctico es el primer curso que se realiza en España y de los pocos que tiene lugar en Europa. Se trata de una técnica muy reciente, y necesita, por lo tanto, de todo el apoyo de la investigación y de la experimentación, pues hay muy pocos centros internacionales que dispongan de experiencia en este tipo de cirugía y que actúen de una forma regular. L’Institut de Recerca de l’Hospital Universitari de la Vall d’Hebron de Barcelona dispone de los recursos necesarios para realizar cirugía experimental de estas características así como para permitir un entrenamiento práctico especializado. El Profesor Oded Nahlieli, que es el ponente invitado de este curso, es considerado un pionero de esta técnica y acumula una gran experiencia. El profesor Nahlieli, ponente invitado en este curso, es el responsable del Servicio de Cirugía Oral y Máxilofacial del Barzilai Medical Center Ashkelon, de Israel y profesor asociado de la Hebrew University.