Madrid (España)

 1 de Abril de 2008

El Dr. López Castro analiza las diferencias entre los diferentes láser para cirugía refractiva.

Hay dos modalidades de operaciones con láser en cirugía refractiva (operaciones de miopía, hipermetropía y astigmatismo). Están las técnicas de superficie: PRK, Lasik, epilasik, que se realizan a personas con muy pocas dioptrías, con ojo seco o con espesor corneal muy bajo, y que se aplican con un láser fino sobre la capa exterior de la córnea y no requieren ningún tipo de corte; y las de Lasik, que es la técnica más extendida al ser la más cómoda. Dentro de estas últimas, el corte previo para poder aplicar el Excimer (el láser que va a corregir las dioptrías) se puede realizar con un microqueratomo, que es un sistema mecánico muy seguro que lleva una diminuta cuchilla para cortar una pequeña lámina de la córnea llamada flap; o se puede realizar con láser de femtosegundo, que es un sistema más moderno y aún más seguro porque el cirujano puede personalizarlo al grosor del flap de cada paciente a la milésima de un milímetro.

El Dr. Ángel López Castro, director médico de Laservisión, incide en las ventajas que aporta la nueva técnica: “para el paciente es mucho más cómodo el corte con láser de femtosegundo que con el de microqueratomo porque en éste hay que hacer una succión muy grande para aplanar la córnea y cortarla; con el primero, en cambio, el paciente sólo siente una mínima sujeción”.

Son ya dos meses los que el Dr. López Castro lleva utilizando esta nueva tecnología en sus operaciones de cirugía refractiva, en concreto, la plataforma Visumax, de Carl Zeiss, porque la experiencia en fabricación de óptica de precisión asegura “una gran fiabilidad en los cortes con femtosegundo”. Durante este tiempo, ha realizado múltiples intervenciones en las que, tanto médico como paciente, se encuentran cómodos. En este último caso, no es necesario cambiar de camilla como se hacía antes, al pasar de un aparato a otro, porque está todo integrado en una misma plataforma. Además, pueden operarse los dos ojos en la intervención: “en el mismo acto quirúrgico, se empieza por un ojo y se hace el corte con el Visumax de los dos, se gira al paciente en la camilla y se le aplica el láser excimero”.

Una pregunta que suelen plantear los pacientes es la incorporación al trabajo, conducir o utilizar el ordenador tras una cirugía refractiva. En principio, mientras dura la operación, en ningún momento se pierde la visión. Cuando la persona vea bien, puede realizar sus actividades diarias con total normalidad: “puede ser en uno o dos días, si se ha intervenido de pocas dioptrías, o en tres o cuatro, si han sido más”.

En este sentido, muchas personas con problemas de visión que no alcanzan las dos dioptrías consideran que someterse a una intervención, cuando, en realidad, hay momentos en los que no necesitan las gafas, es una pérdida de tiempo y de dinero. Sin embargo, la cirugía es más segura y predecible cuanto menos dioptrías tenga el paciente. “Son casos muy buenos que todo oftalmólogo quiere operar porque son si cabe aún más seguros, más espectaculares por la recuperación más rápida”, insiste el Dr. López Castro.

Con respecto al coste de la intervención, debido a la gran inversión que se realiza para la compra de un láser de femtosegundo (aun más caro que un láser Excimer), supone un mayor precio que si se realiza con microqueratomos. Sin embargo, a pesar de que con el primero se utilizan dos láser, el incremento no es especialmente significativo, no es el doble, y el argumento a su favor es muy claro, nos comenta el Dr. López Castro, “es un tratamiento que permite mayor seguridad: te aseguras el grosor del corte y, por tanto, no expones a la cornea a un mayor riesgo de dañarla o debilitarla. Disminuyes la tasa de complicaciones que ya es baja con el microqueratomo pero que aquí es aún inferior; y, además, al encajar mejor el flap la probabilidad de que se desplace es menor”.