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San
Antonio, Texas (Estados Unidos) |
13
de Diciembre de 2005 |
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El cambio de
tratamiento a anastrozol aumenta la supervivencia en cáncer de
mama. |
Nuevos datos
presentados en el San Antonio Breast Cancer Symposium (SABCS), el
congreso de cáncer que se ha celebrado este fin de semana en San
Antonio (Tejas, Estados Unidos), demuestran que el tratamiento del
cáncer de mama con Arimidex (anastrozol) proporciona a las mujeres
postmenopáusicas con cáncer de mama inicial hormono-dependiente, una
mayor oportunidad de sobrevivir, en comparación al tratamiento
continuado con tamoxifeno.
Los resultados del
último estudio demuestran que al sustituir tamoxifeno por anastrozol,
las mujeres postmenopáusicas que están siendo tratadas de cáncer de
mama inicial, tienen casi la mitad de probabilidad de tener recurrencia
de su enfermedad, y el riesgo de mortalidad se reduce casi en un tercio.
La supervivencia es el objetivo final del tratamiento del cáncer de
mama inicial y, hasta ahora, anastrozol es el único tratamiento de su
clase (inhibidor de la aromatasa) que proporciona a las mujeres este
beneficio potencial sobre tamoxifeno.
"Año tras año
seguimos oyendo los logros de los tratamientos hormonales, y los datos
de hoy nos acercan mucho más a lo que realmente queremos oír: que para
algunas pacientes la posibilidad de supervivencia es mayor que nunca",
ha comentado Dallas Pertroff, director ejecutivo de Willow Breast Cancer
Suppport & Resources Services en Canadá.
Tres importantes
estudios internacionales fueron diseñados de forma similar para
valorar, en mujeres que estaban siendo tratadas con tamoxifeno, si
sustituir o no el tratamiento de tamoxifeno por el de anastrozol,
después de 2-3 años, era más eficaz que continuar con tamoxifeno
hasta completar el período total de 5 años de tratamiento. Los
resultados combinados de estos ensayos, después de que las pacientes
hayan sido monitorizadas durante un tiempo medio de 2,5 años, han sido
presentados en este congreso.
Según estos
resultados, sustituir tamoxifeno por anastrozol puede reducir
significativamente la probabilidad de recurrencia de la enfermedad o de
que se expanda a otras partes del organismo y en consecuencia, salva la
vida de muchas mujeres con cáncer de mama inicial.
"Por primera
vez, un inhibidor de la aromatasa presenta una ventaja de supervivencia
sobre tamoxifeno en el cáncer de mama inicial. Estos estudios, junto
con otros como el ensayo ATAC, confirman que tamoxifeno ya no es la
mejor opción que podemos ofrecer a nuestras pacientes. Las mujeres que
han tomado tamoxifeno durante dos años deberían cambiar a anastrozol a
la primera oportunidad para que tuvieran una mayor probabilidad de
sobrevivir a su enfermedad", ha comentado el doctor Walter
Jonat, de la Universidad de Kiel (Alemania), investigador principal que
ha presentado estos nuevos datos.
Los datos del ATAC
confirmaron que las mujeres que son diagnosticadas con cáncer de mama
inicial hormono-sensible, deberían empezar con anastrazol como
tratamiento hormonal inicial después de la cirugía. No obstante, sigue
pendiente la cuestión de qué hacer con las pacientes que ya están
tomando tamoxifeno. Ahora, los datos de estos últimos estudios
confirman que las mujeres que no han tenido la suerte de comenzar su
tratamiento inicial con anastrozol, todavía pueden obtener un beneficio
significativo si sustituyen su tratamiento con tamoxifeno por anastrozol.
"El estudio
ATAC ha confirmado que iniciar el tratamiento con anastrozol lo antes
posible después de la cirugía, y administrarlo durante el periodo
total de 5 años de tratamiento, es más eficaz que tamoxifeno para
prevenir la recurrencia de la enfermedad. Esto sugiere que lo mejor es
empezar a utilizar anatrozol desde el principio. Estos nuevos datos son
una importante noticia, ya que las mujeres que actualmente toman
tamoxifeno aún pueden obtener beneficios significativos cambiando el
tratamiento a anastrozol al cabo de dos años", ha concluido el
profesor Jeffrey Tobias del Hospital Universitario de Londres (Reino
Unido).
Información
adicional.-
En el estudio ATAC,
presentado el año pasado en la reunión de San Antonio, en las mujeres
que iniciaron su tratamiento con anastrozol y lo continuaron durante el
periodo completo de 5 años, se redujo significativamente el riesgo de
recurrencia de la enfermedad (reaparece la enfermedad), incluida la
recurrencia a distancia de la enfermedad (la enfermedad reaparece en
cualquier otra parte del organismo) y el cáncer de mama contralateral
(la enfermedad reaparece en la otra mama), en comparación con el
tratamiento con tamoxifeno durante 5 años, especialmente en los 3
primeros años a continuación de la cirugía, cuando el riesgo es
máximo. Además, estas mujeres padecieron muchos menos efectos
secundarios graves, incluidos el riesgo de cáncer de útero, eventos
tromboembólicos (coágulos sanguíneos) e ictus, que aquellas que
comenzaron el tratamiento con tamoxifeno. Aunque anastrozol, al igual
que todos los inhibidores de la aromatasa, aumenta el riesgo de
fracturas óseas en comparación con tamoxifeno, es posible predecir
qué mujeres tienen mayor riesgo de fractura y tratarlas de forma
proactiva, cosa que no es posible con los efectos secundarios más
graves asociados con tamoxifeno.
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