|
Madrid
(España) |
8 de Mayo de 2008 |
|
En los
próximos años se espera un aumento significativo de la
enfermedad inflamatoria intestinal. |
Para los próximos años
se espera un aumento significativo en la incidencia de la enfermedad
inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa...),
según han coincidido investigadores y clínicos reunidos en el segundo
encuentro anual sobre avances en esta patología, que acaba de celebrarse
en Valencia, con el patrocinio de Abbott Inmunología. En la reunión se
han dado cita más de 400 especialista de todo el mundo, entre ellos los
doctores Colombel (Francia), que presidió las jornadas, Scott Plevy
(USA), Mauricio Vecchi (Italia), Stefan Schreiber (Alemania), Subrata
Ghosh (Reino Unido) y, por parte española, los doctores Ignacio Marín,
Joaquín Hinojosa y Julián Panés, entre otros.
La terapia y manejo de
la enfermedad inflamatoria intestinal ha sido el argumento estrella de
la reunión. "Durante mucho tiempo solo hemos tratado los síntomas de
esta enfermedad, sobre todo cuando los pacientes sufrían repetidos
brotes con aparición de complicaciones y un notable deterioro de su
calidad de vida. La estrategia actual es prevenir esos brotes y sus
complicaciones. A partir de ahora no debemos aspirar sólo a la mejoría,
sino al bienestar y a una completa ausencia de síntomas", ha
señalado el doctor Julián Panés, del Hospital Clínic de Barcelona,
comentando su intervención como ponente.
Nuevas perspectivas
con los fármacos biológicos
El desarrollo de
terapias biológicas (incluyendo los fármacos anti-TNF), ha ampliado
sensiblemente las posibilidades de manejo de estas enfermedades. "Nos
van a ayudar a aproximarnos mucho más a los objetivos del tratamiento",
ha señalado el doctor Panés. Según este experto, la mayoría de los
pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) pueden ser
tratados con anti-TNF, salvo contraindicaciones como la presencia de una
infección activa, una tuberculosis latente no tratada, haber padecido
una neoplasia en los últimos 5 años, presencia de una insuficiencia
cardiaca de un grado severo... "Estas circunstancias son muy
infrecuentes en los pacientes, por lo general gente muy joven".
El doctor Julián Panés
y el doctor Miquel Gassull, son los únicos españoles en la IOIBD
(Organización Internacional para el Estudio de la Enfermedad
Inflamatoria Intestinal), una organización internacional que en algún
sentido marca las directrices de hacia dónde debe ir el desarrollo de
fármacos y el desarrollo de estudios para aclarar aspectos
fisiopatológicos de la enfermedad y desarrollar mejores marcadores de su
actividad.
En la actualidad hay
dos fármacos anti-TNF autorizados para el tratamiento de la EII,
infliximab y adalimumab. Este último se ha incorporado recientemente, lo
que amplía el número de pacientes que pueden ser tratados con las nuevas
terapias. "Por un lado -concreta el especialista- porque el
nuevo biológico se administra de forma subcutánea, lo que hace posible
que más pacientes se beneficien al poder administrárselo en su propio
domicilio, y por otra parte porque disponemos de un nuevo biológico que
se convierte en una alternativa para quienes pierden la respuesta a
infliximab."
Los anti-TNF se han
administrado también a niños "donde han demostrado incluso mejores
resultado que en adultos. Estamos aprendiendo que la máxima eficacia se
obtiene cuanto antes se apliquen".
Una agresiva
enfermedad de origen desconocido
La enfermedad
inflamatoria intestinal (EII) se caracteriza por la inflamación de
alguna parte del intestino. En el caso de la colitis ulcerosa se inflama
el intestino grueso, en concreto la mucosa del colón, y la enfermedad de
Crohn puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo, aunque con
mayor frecuencia la parte baja del intestino delgado y grueso. Es una
enfermedad que empeora de forma importante la calidad de vida de los
pacientes. Diarrea, dolor abdominal, fatiga, debilidad corporal y
malestar general son los principales síntomas con los que cursa esta
enfermedad que, en el 80% de los casos, afecta a la vida diaria de los
pacientes, que en muchos casos precisan hospitalización durante los
brotes. Cada año se diagnostican en España entre 6.000 y 7.000 nuevos
casos de enfermedad inflamatoria intestinal que afecta a 120.000
pacientes. Se presenta con mayor frecuencia en jóvenes, entre 20 y 30
años.
Aunque se desconocen
las causas exactas de la aparición de la EII, hay ciertos factores
genéticos y ambientales que pueden ser determinantes. "Sabemos, por
ejemplo, que aquellos pacientes con una enfermedad de Crohn que tienen
úlceras profundas en el colon, presentan un alto riesgo de colectomía
que puede llegar al 60% a los 5 años. Ello significa que, si podemos
detectar la aparición de estas úlceras al comienzo de la enfermedad,
debemos instaurar un tratamiento potente que sea capaz de curar estas
lesiones y mantenerlas curadas."
Coinciden los expertos
en señalar que en el futuro será clave identificar factores predictivos
de respuesta a largo plazo. "Cuando tengamos más información acerca
de factores genéticos, marcadores biológicos... podremos seleccionar con
más fiabilidad qué pacientes se van a beneficiar de un tratamiento más
precoz con inmunomoduladores o fármacos biológicos", señalaba el
doctor Javier P. Gisbert (Hospital de La Princesa de Madrid), en la
jornada "Revisión Post-ECCO 2008", un resumen de los trabajos más
relevantes del congreso ECCO (Organización Europea sobre Crohn y
Colitis) de Lyon, previa a esta reunión de expertos.
El doctor Joaquín
Hinojosa, presidente del Grupo GETECCU, destacó la investigación clínica
que está llevando a cabo este Grupo relacionada con la eficacia de
fármacos y estudios epidemiológicos para poder definir no sólo la
incidencia y prevención, sino también los factores asociados que puedan
facilitar la predisposición al desarrollo de la enfermedad, así como
estudios genéticos para definir qué genes están implicados.
El proyecto ENEIDA del
Grupo GETECCU es un ambicioso estudio de susceptibilidad genética de
todos los pacientes con EII. "Tenemos unos 6.000 pacientes
registrados y de la mitad de ellos, aproximadamente, ya contamos con
muestras para determinar el ADN."
Como señalaba el doctor
Panés, "los determinantes genéticos pueden servir para predecir el
curso de la enfermedad e instaurar un tratamiento más intenso desde el
momento del diagnóstico".
GETECCU tiene en marcha
otros estudios para valorar la seguridad de estos nuevos fármacos
utilizados a largo plazo, y también evaluar el riesgo de asociaciones de
fármacos que es lo que en realidad se hace en la práctica.
Otro de los proyectos de GETECCU se refiere a la relación entre "los
gérmenes que habitualmente tenemos en el intestino y la respuesta del
sistema inmune, innato y adquiridos- señalaba el doctor Joaquín
Hinojosa-. Pensamos que puede ser el factor desencadenante del inicio
de todo el proceso en los pacientes con EII, y ello unido a la
susceptibilidad genética, determina que se exprese en un sentido o en
otro"
Investigación en
España
Previo al Segundo
Encuentro anual sobre Avances en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal,
Abbott Immunología y GETECCU organizaron la "Jornada en Enfermedad
Inflamatoria Intestinal, de la básica a la práctica clínica en EII",
encuentro entre clínicos e investigadores básicos para compartir
experiencias, como comentó el doctor Fernando Gomollón (Hospital Clínico
Universitario de Zaragoza).
Destacó este experto
que la EII es un grupo de enfermedades de las que se conoce bastante; "el
problema es que bastante no significa que conozcamos todavía lo
suficiente para tratar todo lo bien que quisiéramos a nuestro pacientes",
y que "por primera vez se dispone de un tratamiento que está diseñado
para esta enfermedad, mientras que antes de ello sólo se podía dar un
tratamiento para tratar los síntomas".
Los expertos españoles
coinciden en señalar que la investigación española va por buen camino.
Según el doctor Hinojosa, "la producción científica española en
gastroenterología y patología en general es un 2,4% de toda la
producción científica mundial. Puede parecer baja, pero si analizamos la
evaluación en los últimos años ha habido un aumento significativo y
hemos pasado de ocupar el puesto 32, por países, en los años 30 a un
puesto 11 a nivel mundial y 7º a nivel europeo".
En el mismo sentido opina el doctor Javier P. Gisbert: "De las más de
300 comunicaciones en el ECCO 2008, un 15% eran españolas", un
porcentaje que considera elevado. "La investigación española en este
campo está pasando del individualismo a los estudios multicéntricos.
Precisamente los mejores trabajos parten de la colaboración de varios
centros." |