Barcelona (España)

7 de Septiembre de 2006
Expertos reafirman el uso de betabloqueantes en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

Los betabloqueantes se han usado ampliamente en el tratamiento de la hipertensión arterial en los últimos 50 años. Sin embargo, estudios recientes han arrojado cierta incertidumbre sobre la eficacia de atenolol, uno de los betabloqueantes más utilizados. Últimamente, un metanálisis y un ensayo (ASCOT) han señalado que atenolol es menos efectivo en la reducción de accidentes vasculares cerebrales (AVC) que otros agentes antihipertensivos. Según el doctor Robert Schwinger, de la Clínica Weiden (Alemania), "estas críticas no pueden ser extrapoladas a todos los betabloqueantes, sencillamente indican desventajas en particular de atenolol. Los betabloqueantes -continúa el doctor Schwinger- aportan diferentes características farmacocinéticas y farmacodinámicas que proporcionan distintos resultados farmacológicos. Además, no debemos olvidar que este grupo de fármacos ha ayudado a reducir la mortalidad y morbilidad de la insuficiencia cardiaca (IC)." En el marco del Congreso Mundial de Cardiología que se ha celebrado estos días en Barcelona, el Grupo Menarini ha organizado un simposio satélite sobre las nuevas generaciones de betabloqueantes, cuyo objetivo ha sido precisamente el de aclarar dudas al respecto de esta controversia y destacar las importantes implicaciones clínicas de estos fármacos en el campo cardiovascular, con la intervención de expertos de reconocido prestigio internacional.

Según otro de los ponentes del simposio, Ian B. Wilkinson, de la Unidad de Farmacología de la Universidad de Cambridge, "esta polémica genera una paradoja porque atenolol es por lo menos tan eficaz como otras terapias en la reducción de la presión arterial. Aún así, una explicación alternativa podría ser que atenolol es menos efectivo en la reducción de la presión arterial central comparado con otros fármacos porque no reduce la rigidez arterial, alteración clave de la hipertensión subyacente en pacientes ancianos. Esta hipótesis parece estar contrastada en el estudio CAFÉ (subestudio del ASCOT)".

El efecto del Óxido Nítrico

Wilkinson también está de acuerdo en que "existe una variación considerable entre las características farmacológicas y fisiológicas de los distintos betabloqueantes que sugieren que la evidencia en cuanto a atenolol no debería extrapolarse a los demás fármacos de la misma clase. Efectivamente, aunque una infusión local de atenolol no cambia la rigidez arterial "in vivo", la infusión de nebivolol -fármaco antihipertensivo con efecto betabloqueante cardioselectivo y acción vasodilatadora mediante Óxido Nítrico- sí que reduce dicha rigidez, sugiriendo que éste podría ser más eficaz en la reducción de la presión central."

El doctor Schwinger también ha remarcado esta propiedad de nebivolol, afirmando que este fármaco posee una actividad vasodilatadora por el aumento de la liberación endotelial de Óxido Nítrico. Dicha acción farmacológica puede mejorar la función endotelial que sobre todo está comprometida en pacientes con HTA e IC. "En un estudio prospectivo a 26 pacientes -señala el doctor Schwinger- con hipertensión y disfunción diastólica del ventrículo izquierdo, con nebivolol y atenolol, vemos que los dos fármacos ejercen una acción antihipertensiva similar pero nebivolol se asocia a una superior mejoría hemodinámica. Por lo tanto, nebivolol tiene un perfil farmacológico superior, conveniente para el tratamiento de estos pacientes."

Tasas de uso bajas

Según el doctor Jordi Soler Soler, catedrático de cardiología de la Universidad Autónoma de Barcelona y co-presidente del simposio, "el estudio SENIORS, realizado con nebivolol, ha demostrado que toda la población se puede beneficiar de las últimas generaciones de betabloqueantes, pero a pesar de la evidencia científica, estos fármacos aún no se utilizan suficientemente. Entre las posibles causas se podrían encontrar las reticencias que aún siguen teniendo los médicos de Atención Primaria y Medicina Interna, ya que deben ponerse al día de muchos otros aspectos". Con todo, según el doctor Soler Soler, "se trata de insistir, los betabloqueantes continúan siendo el grupo de fármacos más importante en el tratamiento de la IC".

Precisamente, con el objetivo de mejorar el conocimiento y uso de los betabloqueantes entre los profesionales médicos en pacientes con IC, este mes se pone en marcha el estudio OBELICA (Optimización del tratamiento betabloqueante en pacientes ancianos con insuficiencia cardiaca mediante un programa de formación en Atención Primaria), promovido por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), en colaboración con Menarini. El objetivo es "fomentar la coordinación entre la especialidad de Cardiología, Medicina Interna y Atención Primaria", según ha afirmado el doctor Manuel Anguita, director de la Agencia de Investigación de la SEC.

Investigación Menarini

El Grupo Menarini es sponsor de Nebivolol, y cuenta con un centro de I+D en Badalona (Barcelona), cuatro en Italia (Florencia, Milano, Pisa y Pomezia) y otro en Alemania (Berlín). Las principales líneas de investigación van dirigidas hacia la patología cardiovascular, el tratamiento del dolor, las enfermedades inflamatorias, el asma y la oncología.