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Madrid
(España) |
28 de
Febrero de 2008 |
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Las mujeres maltratadas
sufren un deterioro cognitivo que empeora con los años de
vejaciones. |
Un estudio, en el que han participado diversas
universidades españolas, refleja que las mujeres que sufren violencia
doméstica experimentan un leve deterioro cognitivo que se agrava con la
prolongación del tiempo que se mantienen los maltratos (siendo
especialmente importante después de más de 10 años). Además, otro
trabajo, realizado con la colaboración de la Universidad de León,
muestra que entre el hombre maltratador y la mujer maltratada existen
rasgos de personalidad comunes, manifestando en ambos casos una
personalidad dependiente y compulsiva. Estos son sólo dos de los
estudios que se presentarán en el marco del X Congreso Español de
Sexología, que revisará la estrecha vinculación entre problemas sexuales
y los brotes de violencia doméstica.
Pero este será tan sólo uno de los ejes argumentales de este Congreso,
que espera reunir a cerca de 500 expertos de distintas disciplinas del
17 al 20 de abril en León. La cita congregará a médicos, profesionales
de enfermería, psicólogos, profesores, sexólogos y otros expertos y
colectivos que abordan, desde distintas perspectivas, la sexualidad.
Como asegura el presidente del Congreso, Miguel Ángel Cueto, “el
objetivo es ayudar a mejorar la salud sexual en todo el ciclo vital del
ser humano”.
Aparte de ponerse un énfasis especial en el papel que puede desempeñar
la sexualidad y las relaciones de pareja en la aparición y perpetuación
de la violencia de género, también se enseñarán habilidades de
convivencia que ayudan a solventar los problemas inherentes a la vida en
común y sirven para reducir el creciente número de separaciones. Además,
se revisará el abordaje de la transexualidad, partiendo de la necesidad
de superar su identificación como enfermedad mental y de incorporar a
los psicólogos en su manejo clínico. Por otra parte, la educación sexual
será otro tema estelar, denunciándose la falta de planificación sobre
educación afectivo-sexual.
Igualmente, se ofrecerán datos actuales sobre la salud sexual de los
españoles que, a pesar de haber mejorado significativamente en los
últimos años, sigue arrastrando ciertos déficits; de hecho, como subraya
la sexóloga Miren Larrazábal, presidenta del Comité Científico, sigue
siendo inaceptable que “más de un 40% de las personas que tienen
problemas sexuales no acudan al sexólogo”.
Como otros temas de interés, se repasará la relación entre sexualidad y
cultura, se ofrecerán clases prácticas sobre erotismo y se informará
sobre las parafilias, los aspectos controvertidos relacionados con la
homosexualidad, los problemas de salud sexual y reproductiva, las
relaciones sexuales en personas discapacitadas y sobre la asociación
entre sexualidad y trastornos alimentarios.
Violencia de género: ¿un problema sexual?
Pero, sin duda, la violencia de género y cómo
prevenir esta lacra social va a ser uno de los principales argumentos de
este Congreso. Y es que, como reconoce Miguel Ángel Cueto, “la
sexualidad es un indicador de salud, tanto física y emocional como de
las relaciones de pareja; de hecho, a mayor atención a la pareja,
preocupación por su placer, atención a sus necesidades sexuales, mayor
es el respeto y, por lo tanto, menor es la probabilidad de usar la
violencia para conseguir controlar o abusar de la pareja”.
En este sentido, los expertos reconocen que los problemas sexuales están
en muchas ocasiones detrás de este tipo de violencia, sobre todo la de
tipo psicológico. “La violencia psicológica es la más frecuente en el
seno de una pareja”, afirma Miguel Ángel Cueto. “Hemos observado
que las mujeres no consideran la violencia sexual cuando sus parejas les
obligan al débito conyugal; es como si, aunque no disfrutaran, hubieran
aprendido a asumir un papel de no disfrute, algo absolutamente
inaceptable”, asegura. Para este experto, no cabe duda que “para
atajar este problema de raíz, es imprescindible que la mujer asuma su
propia sexualidad como un indicador eficiente de su salud, valorando el
termómetro de su sexualidad como un marcador de la salud de la pareja”.
A pesar de los importantes pasos dados en nuestra sociedad para la
sensibilización de la población en los temas de maltrato y de la
aprobación de la ley de violencia de género, no se ha logrado detener el
incremento, año tras año, de las muertes que se producen en nuestro país
víctimas de la violencia machista. Se calcula que en España 1.800.000
mujeres viven en situación de riesgo con sus parejas. “Necesitamos
reflexión y alternativas de solución ante este problema, algo de lo
debatirán los especialistas participantes en este Congreso”, informa
Miren Larrazábal, presidenta del Comité Científico.
Todos los especialistas están de acuerdo en que los problemas de
desigualdad real entre hombre y mujer están en la base de la violencia
de género. A pesar que en el siglo XXI disponemos de una igualdad
normativa entre hombres y mujeres -ley de igualdad integral-, el hecho
es que vivencialmente las mujeres siguen sufriendo la desigualdad
social, familiar y económica. “Aún queda camino por recorrer en este
sentido, y las soluciones al problema de la violencia y la desigualdad
de género pasan por asumir los retos sociales de establecer la
coeducación de niños y niñas en el colegio, y por encontrar soluciones
al problema de la conciliación laboral, familiar y personal de las
mujeres”, denuncia la sexóloga Miren Larrazábal.
Hasta ahora el problema la conciliación no es vivido por los hombres
como un problema familiar, social y político. En datos del ClS 2005 se
evidencia que el tiempo que las mujeres ocupan en las tareas domésticas
es casi cuatro veces más que el que ocupan los hombres. En concreto, las
cifras del estudio señalan que la mujer actual que tiene hijos y trabaja
fuera del hogar emplea en las tareas domésticas 4 horas y 41 minutos;
los hombres, sin embargo, 1 hora 37 minutos. Por todo ello, recomienda
Miren Larrazábal, “educar en igualdad a nuestros hijos supondría un
esfuerzo certero en la problemática de desterrar la violencia de género
en el futuro”.
Dado que las muertes de mujeres a manos de sus parejas se incrementa en
el periodo que sigue a la presentación de las demandas de separación,
trabajar en prevención de la violencia también pasa por atender
psicológicamente los problemas de separación y divorcio. En nuestro
país, el 52% de los matrimonios no alcanza los 10 años de duración y
cada 4,6 minutos se separa una pareja (según datos del Instituto
Nacional de Estadística). Por eso, indica Miren Larrazábal, “es
importante que en este Congreso nos ocupemos del divorcio, de la ruptura
de pareja y de las implicaciones sociales, familiares y psicológicas que
ello conlleva; pero, además, también es esencial que difundamos técnicas
y habilidades de convivencia que ayuden a solventar los problemas
inherentes a la vida en común y que mejoren las relaciones sexuales”.
Un aprobado en salud sexual
Y es que la salud sexual de los españoles va a ser profusamente evaluada
en este Congreso, y desde diferentes perspectivas. Los últimos datos
recogidos por parte de la Federación Española de Sociedades de Sexología
indican que la salud sexual es buena. A través de un amplia encuesta se
determina que un 86% de los preguntados estaba bastante satisfecho o muy
satisfecho con su actividad sexual durante el último año. No se observan
grandes diferencias entre ambos sexos en cuanto al grado de
satisfacción: las mujeres españolas son las que se encuentran más
satisfechas con sus relaciones (un 87% vs 85% de los hombres); en ambos
grupos, sólo un 3% se encontraba poco o nada satisfecho.
No obstante, existen dos millones de hombres y otras tantas parejas
(según el estudio EDEM) que, aunque padecen problemas de disfunción
eréctil, no acuden al especialista sexólogo para que les asesore o
ayude. “A veces una simple consulta al especialista les podría ayudar
a resolver su problema”, recuerda Miren Larrazábal.
La asignatura pendiente pasa por ser la educación escolar. Los expertos
denuncian la inexistencia de una adecuada planificación sobre educación
afectivo-sexual. “Es una asignatura transversal a la que no se le
dedica el suficiente tiempo ni los medios adecuados para desarrollarla
en profundidad”, afirma Miguel Ángel Cueto. En la misma línea se
expresa Miren Larrazábal, quien recuerda como “los profesionales
llevamos luchando para que la educación sexual se incluya de pleno
derecho en la educación de nuestros hijos; el sexo es salud y, como tal,
requiere una información y educación adecuada a lo largo del periodo de
educación obligatoria”. Este déficit se objetiva en una realidad
alarmante: en la población de menos de 19 años se ha registrado un
repunte de las infecciones de transmisión sexual y el número de
embarazos no deseados (datos del Ministerio de Sanidad, 2007), “todo
ello por falta de una información adecuada”, sentencia el presidente
del Congreso.
En poblaciones concretas, resulta especialmente llamativa la acumulación
de datos sobre salud sexual. En concreto, en este Congreso se repasarán
algunos estudios recientes que evalúan la salud sexual de los políticos.
Por ejemplo, trabajos realizados en EEUU aseguran que los políticos que
representan a partidos republicanos tienen una vida sexual más rica que
los del partido demócrata. Ya en una reciente encuesta poblacional de
Sigma Dos se refleja que los hombres que votan a otros partidos obtienen
mucho placer en las relaciones sexuales (42%) frente al 31% de los que
votan al PSOE y un 29% de los que votan al PP. En las mujeres se iguala
esta proporción: un 33% de las que votan al PP y a otros partidos
afirman que obtienen mucho placer en las relaciones sexuales frente al
28% de las que votan al PSOE. Otro dato interesante es que los hombres
agnósticos y no practicantes disfrutan mucho de las relaciones sexuales
(89%) frente a los practicantes (un 29%); en las mujeres es mayor la
tasa de satisfacción entre las no practicantes (35%), y se igualan entre
las practicantes (29%) y agnóstica (27%). |